El cambio radical de escenario mundial en la situación económica afecta de forma directa al País Vasco. Se refirió el orador a la transformación sucedida en esta comunidad autónoma durante las tres últimas décadas, hablando de la dura crisis económica, política y social vivida por la región en los años 80, con fuerte declive industrial, alta tasa de desempleo que llegó al 25 por ciento, colapso de la industria básica y existencia de unas infraestructuras obsoletas. Pero en los años 80 y 90 la economía vasca sufrió una reestructuración total después de dos duras recesiones. Y añadió que en 25 años se ha completado la primera gran transformación económica y social que ha supuesto para el País Vasco dar un salto de gigante, hasta el punto de que a la compleja situación económica, social y política de los años 80 ha sucedido otra en la que alcanzó nivel de excelencia.

Los datos aportados por Pedro Luis Uriarte son reveladores: la evolución del PIB vasco ha supuesto pasar de 6.700 millones de euros en 1980 a 41.660 en 2000 y a 68.500 millones en 2008, ello, con un sensible superavit comercial. Afirma que hoy, la economía vasca se sitúa con clara ventaja sobre la economía española. Por ejemplo, el PIB per cápita en Euskadi (fuente, el INE, Eustat y elaboración propia en septiembre de 2009) alcanza los 32.100 euros (es por esta cifra la primera entre las 17 autonomías españolas), un 34 por ciento superior respecto a la economía española. De otro lado, la productividad por persona ocupada es de 65.200 euros (también ocupa el primer lugar entre todas las autonomías españolas), un 29 por ciento por encima de la media española. Y en cuanto al porcentaje de educación universitaria más formación profesional superior, alcanza el 32 por ciento (vuelve a ser la primera comunidad autónoma española), un 48 por ciento superior a la media de toda España.

Y si comparamos Euskadi con la Unión Europea (integrada por 27 naciones), el PIB entre 1998 y 2008, colocando el término 100 en la UE, supone que el primer país en avance porcentual ha sido Luxemburgo con un 261 por ciento de aumento, en segundo lugar aparece Irlanda con el 144 por ciento y Euskadi ocuparía el tercer lugar con un 140 por ciento, porcentaje que está situado por encima de países como Alemania que llegó al 116 por ciento, a Francia con un 111 por ciento y a España que se sitúa en el 104.

Señala Uriarte que Euskadi mantiene todavía una notable capacidad industrial (el 30 por ciento del PIB vasco en 2008) junto con la tasa europea más alta en graduados superiores en ciencia y tecnología (de 20 a 29 años) que llega al 27,5 por mil habitantes, frente al 13 de la UE y al 11,5 de España. Expone Uriarte que el País Vasco, por vez primera, ha superado a la UE en I+D al alcanzar un 1’87 por ciento (I+D sobre PIB) frente al 1’83 de la Unión Europea, además con un 47 por ciento por encima al I+D sobre PIB de España. Con el añadido de que Euskadi es la única comunidad autónoma española con competencias en I+D.

En definitiva, el País Vasco es una pequeña autonomía que se va transformando en una potencia tecnológica e industrial. Cuenta con dos grandes corporaciones tecnológicas: Tecnalia e IK-4 que suman cinco mil investigadores, con cuatro parques tecnológicos los cuales integran 403 empresas y 14.000 personas, con 18 centros tecnológicos (40 por ciento del output tecnológico español), con doce galardones europeos en calidad y con la sede de Iberdrola, de MCC y de dos de las tres grandes ingenierías españolas que son Idom y Sener.

Para Pedro Luis Uriarte, Euskadi ofrece además otras referencias positivas, como son:

-Presenta el rating AAA, mejor que el correspondiente de España.

-Alcanza la segunda menor tasa de pobreza de Europa.

-Es tercera en índice de desarrollo humano en todo el mundo.

-Y su endeudamiento, de 894 millones de euros, se puede comparar de forma positiva, por ejemplo, con el de Cataluña que llega a 29.900 millones, o al de Madrid con 10.800 millones de euros.

Una conclusión a la que llega Uriarte es que entre los años 1980 y 2007 se ha producido la primera gran transformación económica y social en el País Vasco. Y otra, que esta autonomía ha demostrado que se pueden superar con éxito, situaciones catastróficas. Es decir, un país puede hacer realidad objetivos “imposibles de alcanzar racionalmente”. Así, el País Vasco, que en 1985 tenía un 25 por ciento de paro, estaba en el pleno empleo en 2007 y registraba un paro del 7 por ciento en 2008, a la vez que el porcentaje de PIB per cápita (sobre una media de 100 en la Unión Europea) era del 25 por ciento en 1985 y llegó al 140 por ciento en 2008.

Afirma el orador que Euskadi ha vivido el ciclo expansivo más intenso de su historia, además apoyándose en un modelo productivo diferente al español, con más industria (el 29 por ciento sobre el PIB frente al 17 por ciento de España) y con menos construcción y turismo (12 por ciento en Euskadi y 21 por ciento en España).

El apunte

España debe cambiar su modelo productivo para salir reforzada de la crisis

Una de las conclusiones a las que llega Pedro Luis Uriarte es que para salir reforzada de la crisis global y garantizar además su futuro económico, España debe cambiar el modelo productivo. La segunda conclusión es que el cambio profundo de su modelo productivo es el proyecto económico y social más decisivo, en el plano estratégico, que ha abordado España en toda su historia. Como tercera conclusión, señala que para garantizar su futuro competitivo, las empresas españolas tendrán que hacer un esfuerzo grande de inversión en innovación y obtener más y mejores resultados.

Por último, añade como cuarta conclusión que ser una sociedad innovadora es un movimiento estratégico de largo plazo y el peor enemigo de la estrategia es la coyuntura. Expone al respecto que “ahora más que nunca, hay que impulsar la innovación y aumentar con fuerza los recursos dedicados a la misma”.

Para Uriarte, necesitamos lograr un gran éxito en la transformación de España, apoyándonos en la innovación para, entre otros objetivos, construir un país mejor lleno de oportunidades y preparado para afrontar nuevos retos. Y a la vez, para garantizar el futuro de todos, proteger a los más débiles, generar puestos de trabajo de nivel y bien retribuidos, atraer y retener talento y finalmente, para ser solidarios con los que menos tienen.

Recuerda que uno de los dilemas que se plantean tanto en el País Vasco como en España, es que el nivel de competitividad no llegará a mejorar vía salarios, porque el costo del empleo en Euskadi, como en todos los países ricos, es crecientemente elevado y superior ya al de la media de la Unión Europea formada por 27 naciones. Y pone un ejemplo: el coste de la mano de obra directa en euros/hora para el sector de la automoción, asciende a 0’3-1 euros en China e India, es de 4 euros en Brasil y Méjico, de 5 en Polonia, de 7 en Portugal, y salta a 15 euros por hora en Cataluña, llega a 20 euros en el País Vasco y, como referencia, en el país más industrializado de Europa, que es Alemania, se coloca en 21 euros.

Para Uriarte es posible transformar un país apoyándose en una situación de crisis. Ocurrió con Euskadi en los años 80 y 90 y en Finlandia en los 90.