El año 2010 se ha estrenado con la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero en la Unión Europea. Ha tenido una mala entrada, tanto a nivel mediático como de relaciones personales. En Europa no están para bromas ni para experimentos, y el presidente español tendrá que aguantar las quejas y advertencias de gente sin complejos, que están exclusivamente para sacar la economía adelante, sin prejuicios trasnochados y sin ideas sociales paternalistas y trasnochadas, que estaban vigentes hace dos siglos.
Ante esta realidad cabe albergar la esperanza de que el presidente reflexione y decida de una vez tomar las medidas estructurales que la sociedad civil española demanda, para tirar el país hacia adelante. ¡A ver si se da cuenta que su mundo utópico es falso, que su actuación a nivel económico, por libre y sin buscar el apoyo de otras fuerzas políticas, es calamitosa y de que algo de culpa tendrá él mismo en el hecho de que España esté colocada en la cima del paro continental!
Si durante 2009 los índices económicos empeoraron casi todos en España, ha llegado el momento con la entrada en 2010, de iniciar la lucha en todos los frentes para que nuestra economía avance. Con José Luis Rodríguez en la presidencia europea, es el momento oportuno para que los españoles nos esforzemos a fin de alcanzar nuevas etapas de prosperidad. Ha llegado el momento en que el Gobierno español y los autonómicos presten atención a las demandas que de forma repetida formulan desde hace años los empresarios. Por ejemplo, Juan Rosell, el presidente de la patronal catalana Fomento, se ha cansado en repetir una y otra vez que el empresario no apuesta por el despido libre pero que la legislación laboral está desfasada de la realidad del siglo XXI, con hasta 43 tipos distintos de contratos en vigor. Critica Rosell que mientras la crisis se agranda por todo el país, la Administración Pública “no es consciente de esta situación ni le afecta, y si los particulares, las familias y las empresas nos estamos reestructurando, ¿por qué no lo hace la Administración?”. Explica a quien quiera escucharle, que el drama del país es el paro y la desaparición de hasta 140.000 empresas que estaban afiliadas a la Seguridad Social entre junio de 2007 a octubre de 2009, con la destrucción de empleo que este hecho significa. “Y la medicina no es otra que crear más empresarios”.
De otro lado, a finales de este año se celebrarán elecciones autonómicas en Cataluña. Circunstancia que debería hacer reflexionar a la clase política en general, sobre la situación en que se encuentran las administraciones públicas en España, con unos déficits en tendencia creciente e insostenible. Hay que iniciar de forma urgente un cambio de modelo en este sentido.

