La conversación con José Boada en la sede madrileña de Santa Engracia, en una calurosa mañana estival madrileña, es distendida y fácil para el periodista. Boada tiene las ideas claras lo cual se refleja en la concisión y contundencia de sus respuestas.

Planteado el tema de cómo afecta la actual crisis económica en el sector asegurador de las mutuas que es donde opera Pelayo, señala que la mayor repercusión la notan por el lado del consumo en la medida en que hay una reducción en la venta de coches, cae la construcción de viviendas y numerosas pymes industriales se han venido abajo. Los ramos que más han reducido su facturación son el del automóvil y del hogar.

José Boada mira también el lado positivo del tema y a este respecto señala que el sector en España alcanza niveles altos de solvencia, por encima de los existentes en otros países. “Teníamos inversiones muy prudentes y eso es un dato positivo a considerar”, afirma el presidente de Pelayo Seguros.

De cara al futuro del negocio, prevé Boada que dadas las circunstancias actuales de mayor competitividad y exigencia por parte del cliente, y una reducción general de márgenes, a la larga se verá afectado todo el sector asegurador español y es probable que se vaya a un periodo de concentración empresarial en búsqueda de tamaño mayor y de más solvencia.

La crisis económica y Pelayo

Señala el presidente de la aseguradora que en la compañía se concienciaron que la actual coyuntura económica iba a afectar a los ingresos y posiblemente al propio margen. Pelayo se planteó dos grandes líneas estratégicas durante el periodo que pueda durar la crisis económica. Uno de ellos es mantener el margen, es decir, evitar el deterioro de los resultados y por tanto, saliendo de esta situación igual o más fortalecidos que antes, dentro de la posición patrimonialmente sólida de que goza Pelayo.

Y el segundo aspecto es cuidar al máximo al cliente, mantener la cartera y conseguir que el asegurado se sienta plenamente satisfecho y atendido y con atención cercana y personalizada.

De otro lado, Pelayo ha conseguido diversificar su cartera y si años atrás autos representaba el 90 por ciento, este porcentaje ha bajado al 75 en 2009. Hoy, el público objetivo de Pelayo es la familia y dentro de este marco, busca cubrirle todas sus necesidades, desde vida, hogar, accidentes o salud. Con datos concretos, la aseguradora tiene millón y medio de pólizas, de las que casi medio millón no son de automóvil, si bien en primas la proporción es 75-25 por ciento.

El apunte

Boada aboga por un nuevo Pacto de La Moncloa

José Boada tiene clara la necesidad de que el Gobierno español lidere algún acuerdo o pacto social del estilo de lo que fueron en su día los Pactos de La Moncloa. Señala al respecto que “ahora mismo estamos en una situación bastante complicada a nivel económico y a veces es necesario que haya una línea muy clara y una estrategia concreta. Y además, a esta linea y a esta estrategia se deberían unir todos los sectores, ya sean los sindicales, los empresariales y la clase política. Esto es lo que noto a faltar en la actual situación de crisis económica”. Para Boada, se toman muchas medidas aisladas, pero no hay ese consenso o esa necesidad de ver una línea común y de ponerse todos a trabajar en la misma dirección, con miras además que han de ser a largo plazo y que han de permitir salir de la situación actual en búsqueda de un modelo más competitivo. “La verdad es que el Gobierno debería liderar todo este movimiento”.

Sobre la situación del sector asegurador en España, cree que está bien posicionado, goza de solvencia y ha sido prudente en sus inversiones, con lo que la crisis le afecta menos que en otros países desde el punto de vista de la solvencia. Fuera de España, grandes aseguradoras han precisado ayudas gubernamentales, cosa que no sucedió aquí. Boada augura al seguro español un desarrollo muy positivo.

Crecimiento de Pelayo en 2009

Las previsiones establecidas en su día por Pelayo de crecer este año el uno por ciento en volumen de negocio con un resultado similar al de 2008, no se van a cumplir, asegura José Boada. La razón es que “aunque estamos en una situación mejor que la media del sector, la verdad es que la crisis afecta a todas las aseguradoras. Por ejemplo, en el ramo del automóvil la previsión es que habrá una bajada de ingresos cercana al 5 por ciento frente a una caída del sector del 7 por ciento. Aparte el brusco descenso existente en las ventas de automóviles, hay que añadir el hecho de que la mayoría de los clientes buscan fórmulas para reducir el importe de las primas , escogiendo, por ejemplo, garantías más básicas.

De cualquier forma, según José Boada “no es que estemos satisfechos, pero dentro de esta situación complicada, nos estamos saliendo de manera bastante airosa”.

Cambios en el sector desde 1981

Boada entró en Pelayo el año 1981. Preguntado sobre si ha cambiado mucho el sector desde entonces, responde afirmativamente. Y remarca dos cambios fundamentales: uno es la mayor solvencia, en el sentido de que en este tiempo el sector ha sufrido diversas crisis y las compañías que no gozaban de patrimonios fuertes han desaparecido, en número superior a la mitad de todo el sector y las que hoy se mantienen son sólidas y tienen un patrimonio consolidado. Y en segundo término, ha cambiado el tipo de prestación que se ofrece al cliente, con servicios que hoy son inmediatos y ágiles. Se tiene además una tecnología avanzada y en todos los casos, existe una gran preocupación por el cliente. De cara al futuro, adivina una reducción generalizada de márgenes.

Salir al extranjero

Para José Boada la asignatura pendiente del seguro español es salir al exterior, donde hoy, salvo el caso de Mapfre, el resto de las aseguradoras no tienen prácticamente negocio fuera de España. “Esta es una de las pocas cosas que creo no ha hecho bien el seguro español” afirma el presidente de Pelayo.

Pelayo en Cataluña

Señala José Boada que la comunidad autónoma catalana es importante para Pelayo, tanto por su expansión como por la alta conciencia aseguradora existente allí. Hoy Cataluña es una de las áreas donde es más firme la apuesta de futuro de Pelayo.

Boada, un ejecutivo constante

El presidente de Pelayo es consciente de que en cualquier trayectoria profesional algo de suerte siempre viene bien. Y en el caso personal de José Boada, cabe destacar la constancia, en el sentido de que hay que ser tremendamente constante en los temas, con empeño de seguir, salgan las cosas mejor o peor. Querer salir siempre adelante es una norma regida a rajatabla por el presidente de Pelayo.

Consejos a los colaboradores

Boada, casado y sin hijos, dice siempre a sus colaboradores que tengan pasión por su labor, hagan lo que hagan. Si trabajan en el mundo del seguro, pide que se apasionen con los seguros; de esta forma, las dificultades se resuelven de otra manera y se ven con otros criterios y es capaz de buscar muchas más soluciones. Y habla también de tenacidad en el mundo empresarial y de buscar nuevas fórmulas cuando los temas no llegan como uno quiere.