En esta época de crisis da cierta satisfacción poder hablar de iniciativas positivas, de gran calado. Es el caso del Barcelona Supercomputing Center (BSC), con el añadido de que entra de lleno en el campo de la investigación y el talento. El BSC está considerada una gran instalación científica española. Radica en Barcelona, fue fundada el año 2004 y funciona bajo el sistema de consorcio en el cual el Ministerio de Ciencia e Innovación detenta el 51 por ciento, la Generalitat de Cataluña participa con el 37 por ciento y la Universidad Politécnica de Cataluña con el 12 por ciento restante. Está dirigida por Mateo Valero, ingeniero de telecomunicaciones y catedrático de la UPS.
El objetivo del consorcio es promover la colaboración económica, técnica y administrativa de las entidades que lo integran y su fruto más destacado hasta el momento es la creación y puesta en marcha del superordenador Mare Nostrum, el más potente de España, el undécimo de Europa y el número 40 en el mundo.
Este superordenador es una herramienta de gran valor y está considerado una de las más importantes instalaciones científicas asentadas en España. Cuenta con plantilla de 240 científicos y economistas, de los que 80 proceden de veintisiete países y el resto son españoles. En la casa, el idioma de comunicación es el inglés.
En Mare Nostrum trabajan unos 300 investigadores especializados en supercomputación, que llevan adelante proyectos de investigación de altísima calidad en el ámbito internacional.
Hasta el momento, Mare Nostrum ha dado apoyo a más de 400 proyectos de investigación en las áreas de ciencias de la vida, biomedicina, química, ciencias de los materiales, física, ingeniería, ciencias de la tierra, astronomía y espacio.
Mare Nostrum cuenta con clientes de gran calado, como es el caso de Repsol YPF, empresa para la que ha desarrollado un software que le permite mejorar la calidad de la información que precisa a la hora de determinar el lugar idóneo para realizar perforaciones en busca de nuevos campos petrolíferos.
Para Gas Natural, el BSC estudia la calidad del aire producido por el tráfico de vehículos en las ciudades de Madrid y Barcelona, con una especial consideración en el ozono y las partículas.
BSC trabaja también con el Instituto Nacional de Meteorología para desarrollar la aplicación de un servicio de análisis de los polvos que llegan a la península procedentes del norte de Africa. Otro cliente de postín es Airbus, compañía para la que optimiza un software de fluodinámica denominado Elsa, que es propio de Airbus. Otro cliente es MareIncognito, proyecto que investiga el supercomputador del futuro.
BSC y Microsoft
Los expertos en arquitecturas de computadores del consorcio catalán y los científicos de Microsoft Research Cambridge (MSRC) del Reino Unido, trabajan conjuntamente para encontrar soluciones innovadoras ante los nuevos retos de la programación de aplicaciones en paralelo. En el centro creado para este fin se investiga el diseño de las arquitecturas y el software para dispositivos móviles y computadores personales del futuro, trabajando con proyección a diez años vista.
Los ingresos de BSC superan los 12 millones de euros al año, de cuya cifra el 40 por ciento corresponde a las empresas clientes y el resto a los Gobiernos central y catalán.
Mateo Valero
El director del BSC nació en Alfamén (Zaragoza) el año 1952. Es doctor ingeniero de telecomunicaciones, a los 22 años de edad ya era profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña y accedió a la cátedra cuando contaba 31 años. Ha publicado más de 500 artículos sobre la arquitectura de los computadores de altas prestaciones.
Es el impulsor de Barcelona Supercomputing Center, donde ostenta la dirección desde su creación en 2004.
Ha recibido importantes galardones y premios, entre ellos el título de doctor honoris causa por las universidades de Chalmers (Suecia) y Belgrado (Serbia) en 2008, el premio Aragón 2008, el Eckert-Mauchly por sus aportaciones innovadoras en el ámbito de la arquitectura de computadores de altas prestaciones, el Rey Jaime I de la Generalitat Valenciana y dos distinciones nacionales de investigación que son el “Julio Rey Pastor” en informática y matemáticas y el “Leonardo Torres Quevedo” en ingeniería.
Valero es miembro fundacional de la Real Academia de Ingeniería de España, académico de la Real Academia de Ciencias Exactas y miembro de la Reial Academia de Ciencies i Arts de Barcelona.

