One apple a day, keeps a doctor away. Es un refrán de Estados Unidos y del mundo anglosajón que viene a decir que comer una manzana al día mantiene alejado al médico porque contribuye a mejorar la salud. Esta frase también resume, en cierta forma, el negocio de una empresa familiar catalana, con sede en Badalona (Barcelona), que ha sabido abrirse hueco y mercado en el país más poderoso del mundo. Se trata de Grupo Giró, propiedad de la familia del mismo nombre, que hace nueve años decidió profesionalizar la gestión y contrató al actual director general Antoni Santamans, que trabajó anteriormente como directivo de la multinacional Gillette-Braun.
Grupo Giró se dedica a la fabricación de envases de malla para la industria hortofrutícola.
Precisamente gran parte de los millones de manzanas que consumen los estadounidenses están envasadas en productos fabricados por Giró. Esta compañía diseña y produce la maquinaria que permite fijar con plástico y otros materiales biodegradables, los cestos de malla de color rojo para envasar frutas y hortalizas. La empresa que dirige Antoni Santamans hace ya varios años que opera en el mercado estadounidense donde vende esta maquinaria a sus clientes ante la fuerte demanda de estos envases y el año próximo inaugurará su primera fábrica en aquel país para atender mejor ese mercado. Todo un salto cualitativo en el negocio. “Hemos puesto en marcha una fábrica en Estados Unidos, en el Estado de Georgia, en el condado de Vidalia. En nuestra planta americana sumaremos 25 empleados una vez esté plenamente operativa. La primera fase de la planta estará en marcha en 2010 y la segunda en 2011 y en definitiva, producirá malla para envasado de productos hortofrutícolas. Estamos nutriendo nuestra demanda de producto para Estados Unidos desde nuestras plantas españolas y con la nueva instalación responderemos al aumento de negocio que prevemos allí, a la vez que no perderemos producción en España debido a la expansión en el Este de Europa”, asegura Santamans a “Fomento de la Producción”.
Hay empresas que utilizan el sistema Tetra Brik como envasado para productos líquidos. Y Giró diseña maquinaria y consumible a base de malla y film impreso que permite realizar en casa del envasador de frutas y verduras, bolsas muy eficientes en términos de la relación peso envase/peso transportado (un gramo de peso de envase transporta un kilogramo de peso) para el sector hortofrutícola. Giró se mueve en torno a los 100 millones de euros de facturación anual y el capital social está controlado por 13 accionistas, pertenecientes todos a la familia Giró. La misma familia que creó hace más de 40 años el negocio de las medias para mujeres y que adaptó esa malla para envasar alimentos.
Crecimiento geográfico
Antoni Santamans confía en impulsar un ambicioso proyecto industrial para el grupo Giró. “Cuando llegué a la empresa hace nueve años, fijamos el plan de negocio en tres pilares: impulsar el crecimiento geográfico en el exterior en los mercados potenciales, lanzar nuevos productos (innovación) y mejorar los procesos de negocio para un aumento de la eficiencia”, explica. Dentro de esta estrategia de crecimiento geográfico Giró ha relanzado el negocio en Estados Unidos donde estaba presente desde el año 1997 pero con una facturación que no superaba los 800.000 dólares y en situación bastante estacionaria. “No evolucionábamos en Estados Unidos y tampoco teníamos una estrategia clara de crecimiento futuro para ese gran mercado. Entonces, debido a la experiencia adquirida y proximidad durante 26 años como directivo de Gillette-Braun, cuando entré en Giró propuse al Consejo de la empresa que debíamos concentrarnos y desarrollarnos en Estados Unidos. A partir de ese momento, hace nueve años, seleccionamos un nuevo equipo en aquel país y creamos una estrategia para determinar dónde teníamos nuestro potencial de crecimiento, sobre todo a nivel de gran distribución, para convencerlos que adoptaran nuestro sistema de envasado de malla para el sector hortofrutícola”, prosigue Santamans.
Estados Unidos representa una parte fundamental de la facturación de Giró y allí obtiene una cifra de negocio que supera los 16 millones de dólares o alrededor del 16 por ciento de la facturación global.
La companía cuenta con tres plantas de producción en Badalona, con más de 20.000 metros cuadrados de superficie. En el mundo dispone de siete fábricas, pero el núcleo principal de producción está en Badalona. Cuenta con dos fábricas pequeñas en Francia procedentes de una adquisición de la marca Philippe. “En Badalona disponemos de tres plantas que se dedican a la fabricación de film de plástico, que luego destinaremos para fabricar la malla y el film impreso de nuestros envases, además de la fabricación de maquinaria que vendemos a nuestros clientes para producir las bolsas compuestas de malla y film impreso. También tenemos en España una cuarta planta en Ripoll dedicada a consumibles y otra de maquinaria en la localidad de Alzira (Valencia) que diseña y produce maquinaria para el sector hortofrutícola”.
En total 7 fábricas: 3 en Badalona, una en Ripoll, otra en Alzira y dos en Francia. Giró emplea a 600 personas en sus plantas de producción y antes de la crisis económica, la compañía redujo la plantilla para mejorar eficiencia. “Entre 2007 y 2008 recortamos 100 empleos temporales con el fin de optimizar nuestra competitividad y rentabilidad”, afirma el director general. En los próximos cinco años prevé abrir mercados en Europa y Asia, pero esperarán un tiempo para entrar en China.
“Hemos tenido algunas experiencias en la venta de nuestros productos en China, pero la protección de la propiedad intelectual y un trato totalmente equitativo en el frente impositivo frente competidores locales, son áreas que requieren una mejora futura y estoy seguro que llegarán”, concluye Antoni Santamans.
El apunte
Nuevo sistema de envasado a base de arroz y maíz
La innovación es la base principal del futuro de Grupo Giró. Crear nuevos materiales para envasar frutas y verduras que sean menos contaminantes y biodegradables, es decir, una vez utilizados, que se integren en el medioambiente sin dañarlo y depender menos del plástico (derivado del petróleo).
El equipo de I+D de Giró ha diseñado con éxito un sistema completamente compostable basado en malla y film impreso y certificado por Din Certco tanto a nivel de los consumibles individuales como de la bolsa resultante por su integración. Esta característica de compostabilidad, significa que este material de envasado compuesto por malla y film, una vez desechado en un compostador industrial (o doméstico) se transformará en bio-masa (material orgánico) en un tiempo limitado, regulado por la norma de compostabilidad. De esta forma puede garantizarse la sostenibilidad del proceso productivo y de consumo.
El proceso se diferencia de una bolsa de polietileno tradicional que si se entierra en un vertedero de basuras, (procedimiento incorrecto), pueden pasar varios siglos y seguir en perfecto estado, siendo el proceso correcto de sostenibilidad en este caso, el de reciclar la bolsa o incinerarla. El producto compostable que forma los envases de malla y film, es un derivado de un material orgánico que puede ser arroz, maíz o patatas…, es más caro que el derivado del plástico y la industria es algo reacia a comprarlos. “Esperamos que la conciencia por respetar el medioambiente en los países occidentales permita el uso de estas bolsas de malla y film compostables. Ya lo hemos lanzado en Francia donde los envases compostables figuran en grandes superficies, principalmente destinadas a productos Nature y Orgánicos”, asegura Antoni Santamans. Las máquinas cerradoras que los procesan son básicamente iguales que las que usan material tradicional, cambiando solo el material compostable.

