Banco Guipuzcoano tiene hoy un tamaño doble que hace cinco años. Bajo la presidencia de José María Aguirre, justo ha multiplicado por dos conceptos tales como el volumen de depósitos por oficina o por empleado, el beneficio neto, el dividendo global repartido y el número de accionistas. Y ha más que doblado las partidas de la capitalización bursátil, el volumen de créditos concedidos a la clientela y los recursos gestionados de clientes.

En definitiva, como datos esenciales y a modo de resumen, digamos que los depósitos de clientes han pasado de 3.774 millones de euros en 2003 a 8.769 millones en 2007, el total balance ascendió de 6.653 a 9.915 millones y el resultado neto atribuido al grupo lo hizo de 35,849 a 61,506 millones. El dividendo por acción ordinaria pasó de 0,125 a 0,187 y la capitalización bursátil saltó en este quinquenio de 620 a 1.660 millones.

Donde la evolución ha sido más suave, es en los apartados de red de oficinas (de 235 a 266) o en el número de empleados, de 1.179 a 1.326.

Hecho destacado de 2007 en Banco Guipuzcoano ha sido la apertura de oficinas en Santander, Córdoba, La Coruña, Cáceres, Granada, Oviedo y Badajoz, capitales donde se ubica por vez primera. De esta forma, el banco logra estar presente, en la totalidad de las comunidades autónomas españolas.

Cabe señalar asimismo que el Guipuzcoano concluyó el año pasado su plan estratégico 2005/07, periodo en el cual los créditos a la clientela crecieron un 106 por ciento, los recursos gestionados subieron un 78, el resultado neto aumentó el 55 por ciento y ha abierto 31 oficinas. El propio banco reconoce que culminar con éxito los objetivos fijados en dicho plan, no ha sido nada sencillo, al coincidir la crisis de las hipotecas “subprime” en Estados Unidos, con la inestabilidad en los mercados financieros, el cambio de tendencia en el mercado inmobiliario, las fluctuaciones en los tipos de interés y la ralentización del crecimiento económico.

Cargos directivos

El comité de dirección del Guipuzcoano lo forman Juan Luis Arrieta (director general), los directores generales adjuntos Iñaki Azaola y Javier Rapún, además de Benito Díez (red comercial), Fernando Goiría (área medios), Pedro Ibáñez (operaciones) y Jesús M. Mijangos (secretaría general).

Las direcciones regionales están encabezadas por Juan Manuel Astigarraga (Guipúzcoa), Carlos Escudero (Vizcaya), Asier Uribeecheberría (Madrid), Isidro Raventós (Barcelona), Ricardo Martínez de Ilarduya (Navarra), José María Batllés (Levante), José Luis Gómez (expansión Norte) y Miguel Astorga (expansión Sur).

El asesoramiento internacional es responsabilidad de Patxi Xabier Larrañaga y la asesoría y promoción empresarial corresponde a Agustín Ibarguren. La correduría de seguros la controla Rafael Cavanillas, la entidad gestora de fondos de inversión funciona bajo la dirección de Marina Gurruchaga y la filial de inversión colectiva está dirigida por Ana Euba.

El apunte

Aguirre, un número uno

José María Aguirre González es un vasco nacido en Madrid el año 1934 y esta cuna se debe a que su padre había fundado Agromán en la capital el año 1927. Empezó el bachillerato en San Sebastián y lo acabó en el colegio madrileño de El Pilar con premio extraordinario en la reválida. Estudió ingeniero de caminos, como su padre y acabó número uno de la promoción. Trabajó durante una larga etapa en la constructora familiar Agromán que acabaría presidiéndola. Fue procurador en las Cortes que votaron afirmativamente la ley de Reforma Política. Al fallecer su padre, José María Aguirre Gonzalo, que era presidente de Banco Guipuzcoano, el consejo en pleno de la entidad optó por proponer como nuevo presidente a su hijo. Era el año 1988. Actualmente es asimismo presidente de Acerinox y consejero de ACS entre las empresas cotizadas, y de otras varias que no cotizan.

Consejo de administración

El primer accionista de Banco Guipuzcoano es Bilbao Bizkaia Kutxa que supera el 10 por ciento del capital. Entre los consejeros, el mayor accionista, destacado sobre los demás, es su presidente José María Aguirre, que rebasa los 2,6 millones de títulos (algo así como el 1,8 por ciento del capital). Los demás consejeros no superan en ningún caso las 3.000 acciones, a excepción del consejero Seguros Groupama que pasa de las 400.000. Hay ocho que pueden calificarse de independientes y son el vicepresidente José María Muguruza (abogado en ejercicio), José María Bergareche (empresario, abogado y economista), Iñigo Echevarría (empresario y abogado), José Antonio Itarte (empresario e ingeniero industrial), José Luis Larrea (empresario y economista), Diego Murillo (empresario y médico), Antonio Salvador Serrats (empresario y economista) y José Antonio Urquizu (empresario e ingeniero de caminos).

El año pasado, la remuneración total percibida por los consejeros acendió a 2,8 millones de euros.

El apunte

Rentabilidad anual del 22,6 %

La rentabilidad acumulada de la acción del Banco Guipuzcoano (es decir, revalorización de los títulos más dividendo) durante el periodo 1994/2007 ha sido del 976 por ciento, o dicho de otra forma, equivale a un rendimiento anual del 22,6 por ciento. Si el periodo analizado lo acortamos a los últimos cinco años, entonces la rentabilidad de cada año sube al 26,8 por ciento.

El banco posee 27.717 accionistas que se reparten un valor de capitalización bursátil de 1.666 millones de euros al cierre del año 2007, cifra ligeramente inferior a la de doce meses antes. La entidad destina al pago de dividendo el 45,7 por ciento del beneficio obtenido durante 2007, que fue de 61,5 millones netos (aumento del 13,2 por ciento) y en definitiva, cada acción ha recibido 0,1875 euros, cantidad de la que la segunda parte (dividendo complementario) fue abonada el pasado día 7 de abril.