Caixa Sabadell, que está a punto de celebrar el 150 aniversario de su creación, ha crecido con fuerza en balances durante el pasado año, un 14,8 por ciento, el margen de intermediación lo ha hecho un 16,1 por ciento y el beneficio consolidado avanzó el 1,4 por ciento, porcentaje que refleja la menor aportación a los resultados de su inmobiliaria Provasa (aportó 14 millones de ganancias en 2006 y un millón y medio al año siguiente). La entidad es consciente que se presentan tiempos más difíciles para todos y ello queda reflejado en la evolución de su ratio de morosidad, que ya el año pasado aumentó de 0,65 a 1,14 por ciento y este año 2008 contempla volver a doblar hasta alcanzar el 2 por ciento.

Salvador Soley presidió el pasado 5 de febrero la reunión informativa de presentación de los resultados 2007, acompañado por los vicepresidentes Francesc Clusella y Dionís Villalba, y por el director general Jordi Mestre. Era la primera vez que Soley presidía esta reunión y en su discurso puso de manifiesto la solidez de la caja, “que siempre ha hecho frente con éxito a situaciones de incertidumbre”. Recalcó la fortaleza de la obra social, cuyos presupuestos han pasado de 8,5 millones de euros en 2006 a 12,3 millones al año siguiente y 13,3 millones previstos para 2008.

Morosidad

Al comentar el nivel de morosidad, el director general Jordi Mestre apuntó que el tema siempre es preocupante y recordó que el sector crediticio español ha estado acostumbrado durante varios años de bonanza económica a unos ratios históricamente mínimos, pero también recalcó que con anterioridad, los niveles de morosos habían llegado hasta el siete y pico por ciento y por tanto, “hablar de escenarios del dos o tres por ciento, no serán extraños para los años 2008 y 2009, pero el tema no debe preocupar en exceso porque el sistema financiero español ha realizado dotaciones y provisiones acumuladas, precisamente para afrontar las épocas en que la situación económica fuera peor”.

Consecuencia de esta realidad es que Caixa Sabadell, que se encuentra en las mitades de un plan estratégico, está replanteándose sus objetivos a la baja. El mercado del año 2006 (cuando se inició el plan) no es el mismo que el actual y los objetivos de negocio previstos están siendo revisados porque el crecimiento del crédito de 2008 y 2009 no será el 15-20 por ciento fijado en su día, sino que difícilmente llegará al 10 por ciento.

El apunte

Los créditos crecerán menos del 10 por ciento

Ha explicado Jordi Mestre que el sector inmobiliario se encuentra en una fase de paro total, al no existir ventas y por tanto, muchos de los proyectos se han paralizado. No hay proyectos y los que están en marcha, algunos de ellos se intentan ralentizar y las necesidades de fondos son menores. De otro lado, la actividad empresarial muestra una mayor prudencia en cuanto a renovación de bienes de equipo y a otro tipo de iniciativas y todo ello llevará a que durante 2008 y 2009 la actividad crediticia avance a ritmos de un solo dígito, es decir, será inferior al 10 por ciento y ello a nivel sectorial. Recordó que en el caso de Caixa Sabadell el crédito hipotecario es decir, el crédito con garantía real, ha crecido un 14 por ciento en 2007 y el volumen de créditos a clientes avanzó el 16,2 por ciento, debido en particular al extraordinario incremento logrado en el segmento de empresa.

Mestre apuntó que el crédito hipotecario en Caixa Sabadell ha bajado mes a mes durante 2007, en torno a los dos o tres puntos. “En Cataluña, desde primeros de enero ya se pudo comprobar que la actividad inmobliaria cambiaba de ritmo, tanto en ventas como en número de viviendas disponibles en el mercado”.

Diversificación

Caixa Sabadell lleva desde hace tiempo acometiendo una política de diversificación en sus inversiones. La primera decisión tomada al respecto fue no depender tanto del negocio inmobiliario y para ello apostó por el segmento de pequeñas y medianas empresas como punto de atención de la financiación. El paso siguiente ha sido tomar participación en diferentes sociedades, con una aplicación global de 40 millones de euros y en este aspecto la decisión más importante fue la de entrar en Applus con 15 millones. Esta política proseguirá a lo largo de 2008 y las actuaciones se materializarán cuando surjan las oportunidades correspondientes.

El apunte

Fusiones: la mayoría son por motivos políticos

Al tratar el tema de las posibles fusiones entre cajas catalanas, Jordi Mestre comentó que se trata de un asunto redundante, del que se habla cada año. Añadió que es, efectivamente, un hecho extraordinario que en Cataluña coexistan diez cajas de ahorros, todas las cuales viven muy bien y aportan un equilibrio al mercado que quizás no existe en otras zonas de España. De todas formas, está claro que el hecho de que haya más competidores lleva a que mejore la calidad del servicio. Añadió que “el mercado no se valora tan solo por una cotización en bolsa, sino que también lo valora la sociedad, que calibra sobre todo la calidad del servicio, la confianza de la clientela, un buen producto y precios adecuados”. Puso como ejemplo El Corte Inglés, compañía no cotizada pero bien valorada por el consumidor.

Mestre recordó que Caixa Sabadell ya trabaja con economías de escala en diversos segmentos de su actividad, como es la informática, cuyos servicios los tiene concentrados con otras tres cajas, que son la Inmaculada de Aragón, Insular de Canarias y la de La Rioja, con lo que el coste de toda la tecnología se divide por cuatro y ello, sin necesidad de ir a una fusión.

Aclaró que la mayoría de las uniones realizadas entre cajas en España se han debido a decisiones políticas, como es el caso de Andalucía y también de otras comunidades autónomas. Y en todos ellos, el resultado es que uno más uno no suman dos y por tanto, es relativa la mejora que se produce, sin olvidar que el periodo inicial después de una unión “es un caos”, en palabras de Mestre. Añadió que los intereses acostumbran a ser, no financieros ni económicos, no de la propia entidad, sinó que son voluntades por parte de algún estamento político que tiene otros objetivos.

Según Mestre, “por suerte, en Cataluña este tipo de situaciones no se ha producido, con una actuación absolutamente responsable por parte de los diferentes Gobiernos de la Generalitat”.

“¡Hecho!”

El “Fem-ho!” (“¡hecho!” en castellano) es el nuevo posicionamiento de Caixa Sabadell y se trata de una cuestión de tratamiento. La entidad ha buscado desde hace tiempo una mayor proximidad con el cliente y un compromiso en el ámbito de la obra social y la campaña “Fem-ho!” quiere ser un paso más, o lo que es lo mismo, un signo de complicidad con el cliente en el sentido de reciprocidad entre caja y cliente, de hacer cosas conjuntamente ante cualquier planteamiento por parte del cliente.

La actividad aseguradora

Caixa Sabadell posee una importante división aseguradora, con productos que comercializa a través de sus 364 puntos de venta. El hecho de que las filiales de seguros son 100 por ciento propiedad de la caja vallesana ha movido hasta a 21 compañías de seguros (grandes y pequeñas) a interesarse por ellas y buscar una asociación. En cualquier caso, la cesión por parte de la caja sería de un 50 por ciento como máximo del capital, porcentaje que es el usual en otras operaciones similares realizadas en España entre cajas y compañías de seguros. Los responsables de la entidad crediticia están valorando las propuestas recibidas, algunas de ellas procedentes de las más grandes compañías aseguradoras del país y la decisión final de llegar a un acuerdo de asociación con un socio que complemente los seguros de la caja y aporte un plus, se tomará en las próximas semanas, probablemente antes de que acabe el mes de marzo. El negocio asegurador ha aportado 14 millones de euros a la cuenta de resultados de Caixa Sabadell durante el ejercicio 2007.

Diez años en Caixa Sabadell

Desde hace diez años, la política de Caixa Sabadell es la de aproximarse al cliente. De ahí que en la pasada década la red de oficinas haya crecido de 209 (repartidas por 89 poblaciones catalanas exclusivamente) a las actuales 364. Con la novedad, iniciada durante 2007, de salir fuera de Cataluña, de tal forma que de las 30 sucursales abiertas durante el año, 16 radican en la comunidad autónoma catalana, pero catorce están fuera, concretamente nueve en Madrid y cinco en Valencia. Dentro de 2008 se ampliará la dispersión geográfica instalándose en otras comunidades, que bien pudieran ser la andaluza, Baleares o Aragón.

La evolución de la entidad vallesana durante los últimos diez años puede cuantificarse por varios conceptos significativos. Así, el margen de intermediación se multiplicó por dos, de 96 millones de euros al cierre de 1998, a 177 millones el 31 de diciembre de 2007; el volumen de créditos a clientes subió de 2.084 a 12.280 millones en dicho periodo (cinco veces más); el beneficio neto consolidado dobló de 26,8 a 60 millones; y los recursos de clientes han pasado de 2.993 a 12.280 millones de euros.