En el listado de “Los 100 ricos de España” publicado el pasado mes de diciembre por el rotativo “El Mundo” aparece un puñado de potentados pero de su examen cabe añadir de entrada que si bien son todos los que están, no están todos los que son. Como cualquier relación de este tipo, el margen de error es alto, dado que la base más fiable de cálculo son los porcentajes que los afortunados accionistas tienen en sus empresas cotizadas en bolsa, pero son pocas las compañías españolas colocadas en el parquet y resulta más difícil controlar los patrimonios situados al margen del mercado bursátil.

Así, por lo que se refiere a los adinerados catalanes, en el estudio de “El Mundo” aparecen veinte nombres tan solo, encabezados (por este orden) por Román Sanahuja, José Manuel Lara, los hermanos Antonio y Jorge Gallardo, José María Serra Farré, Carmen Godia, José Castro de Sousa, Víctor Grifols y José Luis Carrillo, todos ellos con participaciones de mando en empresas cotizadas. La lista sigue con Isak Andic (Grupo Mango), Manuel Lao (Cirsa), Francisco Rubiralta (Celsa), Demetrio Carceller (Disa y Damm), Javier Roca (Roca Radiadores), Artur Carulla (Agrolimen), Soledad Daurella (Cobega), Jorge Miarnau (Comsa), Antonio Esteve (Laboratorios Dr. Esteve), José María Pujol (Ficosa), Albert Costafreda (ex Panrico) y Xavier Bernat (ex Chupa Chups). Estos dos últimos, millonarios que cobraron un montón de centenares de millones por la venta de sus empresas.

Pero hay otros muchos hacendados con méritos y dinero suficientes para figurar en el grupo de grandes potentados catalanes. Como es el caso de Ramón Miquel, al frente de la empresa que más factura en Gerona. Siguiendo en esta provincia catalana, podemos incluir a la familia Viader, propietaria de Frit Ravich y con tentáculos que se extienden por empresas alimenticias, constructoras y financieras. Por grupos familiares gerundenses, tenemos también a los Rubau con negocios en la construcción, salud, alumbrado público y fabricación de mezclas asfálticas, entre otras actividades; la familia Simon originaria de Olot, que hoy está al frente de una poderosa multinacional del sector del material eléctrico; o el grupo Suqué (Perelada y los tres casinos catalanes).

Aparte varios terratenientes cuyo patrimonio inmobiliario suma centenares de millones, otros catalanes acaudalados tienen apellidos tales como Carlos Colomer Casellas (grupo Colomer Beauty), Carlos Tusquets Trías de Bes (vendió a un grupo italiano el banco Fibanc), José Vall Palou (Valls Companys), Antonio Vila Casas (vendió su parte de Almirall Prodesfarma), Pedro Sans Llopart (enajenó por más de cien millones de euros El Abanderado a la multinacional Sara/Lee), José María Catá Mestre (accionista de Banco Popular entre otras actividades, vendió años atrás su negocio de abonos), los dueños de Nutrexpa que son las familias Ferrero y Ventura, el grupo familiar Puig (son cuatro hermanos), las familias Rumeu y Fradera, vendedoras de Corporación Uniland por unos dos mil millones de euros, la familia Molins que controla el grupo cementero Molins, los Uriach propietarios de los laboratorios del mismo nombre, el matrimonio Hortalá-Ballvé, la familia Pich Aguilera (textil e inmobiliaria), Alberto Palatchi (Pronovias), el comerciante de automóviles Juan Manuel Soler (el que más coches Mercedes vende en Europa sin contar la propia casa alemana Mercedes), o los constructores/inmobiliarios Carbonell Figueras, Cornadó (Copisa), Sorigué y Hernández de Cabanyes (Renta Corporación).

Acaudalados catalanes que también podemos incluir en la relación de grandes patrimonios con tantos o más méritos que algunos de los citados líneas arriba, son José María Santacreu con un vasto patrimonio hotelero e inmobiliario, los hermanos José y Francisco Daurella que han hecho su fortuna en torno a Cobega, el grupo vinícola encabezado por Miguel Torres, el hotelero Jordi Clos, la familia joyera Tous que a través de sus 250 tiendas en todo el mundo gana más de 20 millones de euros al año, Isidro Abelló (posee el 25 por ciento de Abelló Linde), la familia Pont (dueña de Borges, líder mundial en distribución de aceites y vinagres), Jordi Mercader (primer accionista individual de Miquel y Costas & Miquel), grupo familiar Cottet (primer accionista de Indo, la duodécima empresa del mundo en óptica), familia Renart Cava (mayoritaria en el grupo de aguas minerales y hotelero Vichy Catalán), Juan Lao (vendió su participación en Cirsa), las familias Botet, Elías y Carbó que han vendido por 1.300 millones la mayoría de las acciones de la red Caprabo, Javier Godó (dueño de Grupo Godó Comunicación), Amancio López (encabeza Grupo Hotusa, el mayor conglomerado hotelero catalán), Joaquín Folch-Rusiñol (Industrias Titán) o los hermanos Ferrer (Freixenet).

Y no seguimos, porque el espacio se acaba, pero nombres de millonarios catalanes de verdad, llenarían varias columnas más.

Las cifras

15 millones de euros.
Es la cifra mínima de ganancias obtenida en 2006 por varias constructoras catalanas de carácter familiar, como son los casos de Copcisa (grupo Carbonell) con 24 millones, Copisa (Cornadó) 15,5, Coperfil (Vicente Roig) 17, Sacresa (Sanahuja) 15 y Fbex (de Juan Parada) con 20 millones.
10 millones de euros.
Con más de 10 millones de euros de ganancia en 2006 figuran varias compañías alimenticias catalanas de carácter familiar. Como ejemplos, citamos a Nutrexpa que llegó a 10 millones, Vall Companys 38, Cobega 40, Casa Tarradellas 10 y Freixenet con 16 millones de euros.
100 millones de euros.
Por encima de los cien millones de euros de ganancia en 2006 aparecen varios grupos familiares catalanes. Por ejemplo, Catalana Occidente controlado por la familia Serra, que ganó 249 millones. O la textil Mango (de los hermanos Andic) con excedente neto de 103 millones y Roca Radiadores con 131 millones de euros.