Con sólo 18 años de vida pero con experiencia familiar a sus espaldas, Lupo Barcelona ha superado con nota el reto de la globalización gracias “a una producción en la que la calidad es muy alta” y dirigida a la clientela más exigente, explica el director general de la firma, Josep Mª Morenete, que junto a sus hermanas Mireia, directora creativa, y Cristina, directora de marketing, fundaron la compañía en 1989.

Hoy, Lupo Morenete, que tiene a la actriz Angelina Jolie entre sus clientas, es una referencia mundial en bolsos y marroquinería de gama alta; una prueba de ello es que “Japón, uno de lo mercados más exigentes en lo que a calidad se refiere, es uno de nuestros principales clientes”.

La empresa inició a mediados de los noventa la distribución de sus productos en el mercado nipón. Posteriormente, abrió sucursal en el vivero de empresas que el Consorci de Promoció Comercial de Catalunya (COPCA) tiene en el archipiélago y a principios del 2006 abrió su primera tienda en Tokio. Desde principios de este año tiene una filial que da trabajo a cinco personas y ha iniciado la fabricación en aquel país de los productos dirigidos al mercado interior, en el que se hacen las adaptaciones a los gustos y características de las clientas niponas.

Y aunque las cifras de ventas en aquel mercado son muy buenas (cerca de un 20 por ciento del total), el esfuerzo de la compañía no ha sido menor pues, según ha confesado, durante casi dos años, Morenete ha pasado una semana al mes en Tokio para dirigir personalmente la expansión, con las consiguientes alteraciones horarias y familiares.

Crecimiento

Además del desembarco en Tokio, el último año ha estado marcado por un sinfín de aperturas de nuevos puntos de venta, entre los que destacan una decena de corners en centros de El Corte Inglés, otros dos en las tiendas Aldeasa del aeropuerto de Madrid, un tercero en Barcelona y otro en Vancouver. Asimismo, ultima una apertura en Alemania y sus bolsos ya forman parte de los catálogos de las firmas de alquiler de bolsos de lujo. Después de todas estas inversiones, financiadas con recursos propios y créditos bancarios, “queremos que el año 2008 sea de contención, para recuperar nuestras finanzas” y, aprovechando los aumentos de ventas que se derivarán de las nuevas aperturas, acometer nuevos proyectos en 2009.

El apunte

Tradición familiar

Lupo tiene sus raíces en el taller que el abuelo de los Morenete, Jaume Iglesias, tenía en el barrio de Gràcia de Barcelona, donde creaba pequeños armarios portátiles y unos baúles muy apreciados por los pasajeros de los barcos que recalaban en Barcelona. Así fue como su fama cruzó el Atlántico y de los países más lejanos le llegaban encargos especiales. Su hija Enriqueta heredó su buen gusto y abrió una primera tienda en el paseo de Gràcia, que fue pronto una referencia de la alta sociedad barcelonesa. Y sus tres hijos decidieron seguir con la tradición familiar.

Las cifras

10 millones de euros de facturación en 2007.
De esta estimación, unos dos millones corresponden a las ventas de la filial japonesa. Desde el año 2000, las ventas se han triplicado.
50 por ciento de la facturación son exportaciones.
Junto al mercado nipón, destacan las ventas a Italia, Reino Unido, Bélgica, Francia y Alemania.
80 mil unidades al año.
Lupo lanza anualmente dos colecciones, con cerca de una decena de líneas cada una. Teniendo en cuenta las diferentes variedades de cada una, tallas y colores, así como algunos modelos que ya son un clásico y otros complementos (cinturones, monederos, portamóviles, etc) la lista de referencias en circulación puede llegar al medio millar. El modelo Abanico es uno de sus iconos y una víctima de las falsificaciones.
200 trabajadores en plantilla.
Lupo tiene taller propio y subcontrata algunos trabajos a terceros. Además, en su trabajo no emplea productos contaminantes.