Golpe de efecto en la textil Dogi, de El Masnou. El primer accionista, Josep Doménech, ha abandonado las tareas ejecutivas, transferidas a un directivo de primer nivel, sin vinculación accionarial en la empresa cuando tomó el mando, que es el barcelonés Karel Schroeder, de 52 años. El gesto de Doménech de ceder la gestión del grupo es una demostración de su visión de futuro y de su confianza en el porvenir de Dogi. Queda claro que el fundador es el responsable de que Dogi sea hoy una importante multinacional del sector textil, líder mundial en su ámbito que es el de la fabricación de tejido elástico, con cuota de mercado que alcanza nada menos que el 25 por ciento a nivel internacional. Lo que ocurre es que la multinacional se ha hecho grande y el tipo de gestión que aplicaba su fundador y presidente, Josep Doménech, requería un cambio de timón y de ahí la entrada de Schroeder. Doménech ha sido el gran visionario que impulsó hasta la cima a la firma catalana Dogi, única empresa del sector que posee plantas industriales en todos los clusters de confección del mundo, goza de una buena imagen de creación y diseño y si tiene pérdidas, las mismas están focalizadas en dos temas: España, donde sufre un exceso de capacidad de producción porque sus clientes se van a Asia; y una sobrecarga financiera, originada por la compra de varias fábricas en el continente asiático.
Con estos datos en la mano, Schroeder analizó la situación y dado que ve claro el futuro positivo del grupo, aceptó el reto de impulsarlo hacia adelante. El problema de España está en vías de solución, tras decidir recortar la producción de 10 a algo más de 5 millones de metros con la consiguiente reducción de plantilla. Y el nivel de endeudamiento se ha aligerado de forma notable con la ampliación de capital de 39,3 millones de euros llevada ya a cabo. Hoy Schroeder está convencido que adoptando una serie de medidas, Dogi ganará dinero a partir de 2008, gracias a ser proveedor global, tener una baja vulnerabilidad frente a los procesos de deslocalización, contar con una plantilla profesional y comprometida y por último, gozar de un bajo ratio de endeudamiento. Además, su posición como primer grupo mundial en moda íntima le lleva a tener una envidiable capacidad de negociación.
El Grupo Dogi posee más de 2.000 empleados, este año facturará 180 millones de euros y la capacidad instalada asciende a 40 millones de metros de tejido elástico. Posee fábricas en Estados Unidos (plantilla de 220 empleados), España (590), Alemania (236), Sri Lanka (en asociación), Tailandia (268), China (400) y Filipinas (259). El grupo está integrado en el subsector textil del tejido elástico, que es el de mayor crecimiento anual, a ritmos que oscilan en torno al 5 por ciento y que se mueve en un entorno de fragmentación con gestión familiar. Además, requiere intensidad de capital y sus clientes, los confeccionistas, se encuentran en un proceso constante de deslocalización. Frente a esta situación, Dogi cuenta como factores de éxito unos costes competitivos, estar próximo a los principales núcleos de confección, alcanzar un nivel innovador de primera línea con ámbito mundial y gozar de una relación directa con sus clientes en todo el orbe. Dogi es proveedor de referencia para las principales marcas internacionales de moda íntima y de baño, como son Vanity Fair,Victoria,s Secret, Chantelle, Triumph, M&S, Speedo y Women’s Secret.
Por ingresos, el grupo catalán tiene como principal mercado Asia, donde vende el 40 por ciento de la producción. Siguen Europa con un 35 por ciento y América con el 20. En cuanto a segmentos de producto, la moda íntima supone el 80 por ciento del giro, seguido por baño con el 13. En el plan estratégico 2008-2012 elaborado por el grupo que ahora pilota Schroeder, está previsto que en moda íntima la producción suba de 118 millones de metros en 2004 a 129 millones en 2012, correspondiendo de esta última cifra, el 69 por ciento a Asia, el 19 a Europa y el 12 por ciento a América.
Las acciones previstas por el Grupo Dogi en Estados Unidos suponen aumentar la producción en seis millones de metros a partir del año 2007, convertirse en plataforma de suministro al cluster centroamericano y alcanzar un ebitda positivo de cinco millones de dólares.
Por lo que se refiere a Sri Lanka, en asociación con el grupo Mas Holding, aumentará la producción de 2 a 5 millones de metros en tres años y constituirá la plataforma de suministro al cluster del subcontinente indio. El ebitda para 2008 será ya positivo y llegará a los tres millones de dólares en el año 2010. La puesta en marcha de este plan se iniciará en el cuarto trimestre del presente año.
En definitiva, la estrategia internacional a medio plazo pasa por focalizar la actividad en mercados de alto valor añadido y elevado crecimiento (tejido funcional, nuevas tecnologías, tejido de aplicación médica y tejido técnico) y por intensificar el negocio de commodities (básicamente con socios locales) en los campos del tejido de baño y de sport.
Con todos estos proyectos en marcha, las ventas del Grupo Dogi crecerán de los 144 millones de euros obtenidos en 2006, a los previstos 181 millones de 2007, para alcanzar 223 millones en 2010. Por lo que se refiere al ebitda, se elevará de 3,8 millones positivos de 2006, a 6,2 millones en 2007 y los previstos de 24,8 millones de euros para 2010. Y el beneficio neto del grupo, negativo por importe de 17,7 millones en 2006, está previsto que vuelvan a registrar pérdidas de 18,4 millones en 2007, para remontar a excedentes netos de 0,8 millones en 2008 y llegar a más 4,9 millones de euros en 2010. El nivel de endeudamiento bajará al 32 por ciento en 2008 y llegará al 29 por ciento en 2010.
El apunte
Dogi acomete su reestructuración en España
Con el objetivo de volver a los beneficios, Dogi lleva a cabo su reestructuración en España que pasa por ajustar la producción de 9,5 a 5,8 millones de metros, reducir la plantilla en 280 personas y simplificar la cartera de clientes de los mil actuales a unos doscientos. Estas medidas van acompañada por la construcción de una nueva planta fabril con inversión de 28 millones, que estará operativa en enero de 2008 y cuyas instalaciones consolidarán todos los centros productivos situados en España y permitirán optimizar los procesos. Como cifras que resumen la incidencia de este proceso de reestructuración, cabe señalar que supone un ahorro anual de nueve millones de euros, implicará un aumento del 35 por ciento en la tasa interna de rentabilidad y representará un coste de 9,5 millones en indemnizaciones al personal. Otros 11 millones significan el costo del traslado y compra de maquinaria y en definitiva, el ahorro anual de todas estas actuaciones ascenderá a nueve millones de euros, con una recuperación del capital invertido en dos años y medio. La tasa interna de rentabilidad crecerá un 35 por ciento.
Todas estas cifras se han elaborado en base a unos estudios de mercado indicativos de la positiva evolución del sector, que se mueve enun marco objetivo de 80 millones de metros de tejido elástico para prendas de baño, correspondientes a 240 millones de prendas y valorados en siete mil millones de dólares americanos; y para prendas de uso externo, el mercado llega a 500 millones de prendas, el valor asciende a 10.000 millones de dólares y suman de 100 a 150 millones de metros.

