“Estoy satisfecho por la evolución de los negocios de Bayer a nivel mundial y también en España hemos alcanzado muy buenos resultados el año pasado”. Así se expresó en Leverkusen a un grupo de perioidtsas españoles el presidente del consejo de dirección de Bayer, Werner Wenning, con motivo de presentar la multinacional germana los resultados del ejercicio 2006. Añadió el máximo gestor de Bayer que tras la compra de Shering a nivel mundial, las oficinas de Shering en Madrid y las de Bayer en Barcelona, se concentrarán en un edificio ya existente de Sant Joan Despí, donde van a realizarse importantes inversiones en los próximos meses.
Por lo que se refiere a la instalación de Tarragona, tras concluir los trabajos de ampliación de la nueva planta de MDI hasta 150.000 toneladas, de momento no hay nuevas inversiones previstas, si bien es posible que en el futuro el sector del poliuretano demande alguna actuación en este sentido dados sus ritmos de crecimiento, teniendo en cuenta además, en palabras de Wenning, “que los procesos de inversión nunca se acaban”.
Para el grupo Bayer, las actividades en España alcanzan un relieve notable, aquí operan de una forma u otra alrededor de medio centenar de empresas del grupo y cuenta en nuestro país con un total de ocho centros de competencia, repartidos entre La Felguera, Barcelona, Sant Joan Despí, Tarragona, Alcácer (Valencia) y Brenes (Sevilla).
Para Bayer, 2006 fue un año record
Con motivo de presentar los resultados de 2006 de Bayer ante la prensa internacional, Werner Wenning resaltó que el año ha constituido un record a nivel mundial, con crecimiento de dos dígitos tanto en facturación (alza del 17,2 por ciento) como en ebitda (21 por ciento de más). El negocio farmacéutico de la multinacional germana se vio reforzado gracias a la adquisición de la multinacional Shering y Wenning predijo para 2007 una nueva mejora en la rentabilidad. Por áreas, las ventas aumentaron un 17,5 por ciento en Europa, un 19,8 en América del Norte y un 13,2 en Lejano Oriente y Oceanía. Un dinamismo especial mostró China, donde la facturación se disparó un 24 por ciento, mientras que en las regiones de Iberoamérica, Africa y Oriente Medio el negocio creció el 16,5 por ciento.
De cara al futuro, Wenning destacó que en 2009 Bayer espera lograr un margen sobre el ebitda del 22 por ciento, cuando en 2002 era de tan solo el 12 por ciento. La evolución positiva futura incidirá en particular sobre el negocio de la salud.
Destacó Werner Wenning que 2006 figura entre los ejercicios más importantes en la centenaria historia de Bayer, refiriéndose en especial a la compra de Shering. “La nueva Bayer Shering Pharma -añadió-, es una de las empresas punteras a nivel mundial en el campo de los medicamentos para atención especializada”. Consecuencia de la compra de Shering ha sido la elaboración de planes concretos para suprimir unos 6.100 puestos de trabajo en todo el mundo hasta 2009, referidos en su totalidad a las divisiones de Bayer Healthcare y Shering. “Organizaremos este proceso de manera justa y socialmente responsable”, recalcó Wenning.
El apunte
Con Wenning, Bayer ha cambiado
Bajo la presidencia de Werner Wenning, que ocupa desde el año 2002, Bayer ha llevado a cabo la reorganización más importante de toda su historia. El grupo transformó el concepto de empresa matriz por una estructura empresarial moderna basada en el concepto de holding. Bayer se ha desprendido de una parte de sus raíces al traspasar el negocio químico a la compañía Lanxess y en paralelo, decidió concentrarse en actividades con alto potencial de crecimiento e innovación, constituyendo los subgrupos Bayer HealthCare, Bayer CropScience y Bayer MaterialScience.
La división HealthCare aumentó su volumen con la compra de Roche OTC, convirtiéndose en uno de los tres mayores distribuidores mundiales del negocio médico. Y con la compra de Shering por 17.000 millones de euros, que ha sido la mayor operación jamás realizada en Bayer, “hemos conseguido nuestro objetivo de convertir el negocio de asistencia médica en el mayor motor de crecimiento del grupo”, en palabras de Wenning. El presidente de Bayer ha trabajado cuatro años en Bayer Hispania y diez años en Lima (Perú).

