Vinculado al tenis desde la infancia, el amor al deporte le fue inculcado desde siempre por sus padres. El tenis se le daba bien, empezó a jugar en Club Pedralbes (ahora denominado Ciudad Diagonal) y junto a sus progenitores, a los dieciocho años buscó una fórmula que le permitira compaginar el tenis con la formación universitaria. La encontró en forma de beca para ir a estudiar a Estados Unidos; la beca le pagaba todos los estudios en una Universidad de Luisiana (Nueva Orleans), a cambio de jugar con su equipo de tenis. Allí estuvo cinco años, acabó la carrera en Estados Unidos, hizo el servicio militar en los cuarteles de Pedralbes (al lado de su casa) e inmediatamente inició su primer trabajo profesional, en la agencia de publicidad japonesa Dentsu que había venido a Barcelona con motivo de los Juegos Olímpicos. Los nipones cerraron y se volvieron a Japón y su segundo trabajo lo encontró en la Liga de Baloncesto Profesional (en Barcelona) donde estuvo tres años y medio.
No buscaba un trabajo nuevo, pero por casualidad, un domingo leyendo “La Vanguardia” vio un anuncio de Nike cuyo perfil se ajustaba plenamente: formación universitaria, experiencia en marketing, pasión por el deporte e idioma inglés. Así es como entró en Nike el año 1994, como responsable de retail y merchandising. Explica Carlos Homedes que este empleo era el inicio de un sueño, había tenido en Estados Unidos una asociación emocional con esta marca y es así como dos años después tuvo la oportunidad de ir a trabajar con su mujer y su hijo a la sede central de Portland (Oregón) como “product manager” de calzado de tenis. Residió dos años en Portland. Allí tuvo su segundo hijo y pasó a continuación a la central europea sita en Holanda como “product manager” de la línea de calzado y su tercer hijo lo tuvo en Barcelona (nació en periodo de vacaciones) pero estuvo criado en los Países Bajos. Dos años después volvió a Barcelona como responsable del área de marketing, luego pasó a ser director comercial y en abril de 2005 pasó a ocupar el cargo de director general de Nike Iberia.
Explica que el dominio del idioma inglés y la experiencia internacional han sido elementos básicos para alcanzar este puesto directivo en la multinacional americana.
Añade que también ha sido importante la escuela de formación de su actividad deportiva “porque el deporte ayuda a desarrollar la capacidad de sacrificio y much0as veces a luchar dentro de la soledad y a ser independiente”.
¿Es Nike la típica multinacional norteamericana fría, con fama de sólo moverse por la obtención de beneficios? A esta cuestión responde Carlos Homedes negativamente. Bien es verdad que desde el momento que una compañía cotiza en Bolsa, adquiere compromisos con inversores y con el mercado en el sentido de orientarse de forma agresiva hacia la obtención de resultados, pero en el caso de Nike existe una sensibilidad especial por el desarrollo de las personas y por el fomento de culturas locales. Es una compañía socialmente avanzada y en varios aspectos es pionera a nivel mundial, con un programa de responsabilidad social corporativa muy avanzado, al que destina el 3 por ciento de los beneficios totales. Nike actúa de forma intensa y directa sobre las 900 fábricas subcontratadas que tiene en todo el mundo.

