El grupo asegurador familiar Catalana Occidente (controlado por la familia Serra) acabará el ejercicio 2005 con un alza prevista en el volumen de negocio del 10,1 por ciento, hasta llegar a 1.971 millones de euros (el objetivo anual para 2005 era llegar a un aumento porcentual del 8,6 por ciento). Dicho porcentaje puede compararse con el aumento del 34,5 por ciento conseguido durante 2004 (al pasar de 1.331 a 1.790 millones) y con el descenso del 4,3 por ciento sufrido en 2003 (de 1.360 a 1.331 millones). Estas cifras del ejercicio actual se enmarcan dentro de sus tres objetivos fijados: crecimiento interno, equilibrio técnico y reducción de los gastos generales.

En cuanto a la evolución del negocio hasta octubre, el incremento global ha sido del 10 por ciento al pasar de 1.473 a 1.620 millones de euros. En la cuenta de resultados al cierre de octubre, el incremento de las primas captadas fue del 8 por ciento (de 1.440 a 1.556 millones), el resultado técnico avanzó un 20 por ciento (de 283 a 340 millones) y el resultado antes de impuestos lo hizo un 27 por ciento (de 162 a 206 millones), para situarse el beneficio neto en 156,5 millones de euros, cifra que frente a los 126,6 millones obtenidos doce meses antes, representa un avance del 23,7 por ciento. En lo que hace referencia a la evolución bursátil, la trayectoria de la cotización de Catalana Occidente ha sido espectacular y si marcaba 21,50 euros al acabar 2001, se colocó en 24,65 a finales de 2003, saltó a 44 euros en diciembre de 2004 y al 13 de diciembre último se había situado ya en 74,30 euros.

Catalana Occidente tiene 140 años de historia, posee 1.034 oficinas repartidas por todo el territorio nacional y distribuye sus productos a través de 20.536 agentes.

El grupo ocupa la tercera posición del ranking nacional en seguros generales con una cuota de mercado del 5,1 por ciento, el segundo lugar en multirriesgos con un 7,2 por ciento de cuota y el séptimo lugar en el total de ramos con un 4 por ciento de cuota.

El grupo está formado por 23 sociedades, entre ellas Baqueira y Beret (ocio), el grupo asegurador (Catalana Occidente, Lepanto y Bilbao), aseguradoras especializadas (Catoc Vida, Cosalud, Depsa, Crédito y Caución, Atradius y Nortehispana), complementarias a la actividad aseguradora (tales como Seguros Orbita, Asitur Asistencia y Co Capital Agencia de Valores) y sociedades de inversión (Bilbao Hipotecaria, Hercasol y Seguros Bilbao Fondos, entre otras).

Los principales accionistas de la compañía son Co Sociedad de Gestión y Participación, con el 55 por ciento; Corporación Catalana Occidente, 25,1%; La Previsión 96, 25%; Jusal, 5%; José Valero Feliu, 1,9%; Villasa, 0,5% y Enrique Giró Godó con el 0,2 por ciento. En cuanto a la composición del consejo de administración, está presidido por José María Serra Farré quien ostenta a la vez el cargo de consejero delegado. Es vicepresidente Alberto Thiebaut Oliveira y figuran como consejeros José Valero Feliu, Jesús Serra Santamans, Mariano Bach Portabella, Jorge Enrich Izard, Enrique Giró Godó y Federico Halpern Blasco, así como cuatro compañías mercantiles.

Perfil

### Jesús Serra Santamans Fue Jesús Serra Santamans, nacido en Pont de Vilumara en 1911, quien en 1959 junto con un grupo de amigos toma el control de Catalana de Seguros y pasa a ocupar la dirección general, cargo que ya desempeñaba en la aseguradora madrileña Occidente. Aglutinaba así el patriarca de la familia Serra (era hijo de agente de seguros) un grupo compuesto por Occidente, La Previsión Nacional, Catalana y Cantabria que con el paso del tiempo daría lugar a lo que hoy es Grupo Catalana Occidente. Un hito en la trayectoria profesional de Jesús Serra fue la decisión de trasladar los servicios centrales del grupo fuera de Barcelona, a Sant Cugat del Vallés —hablamos del año 1971—, que causó sorpresa general por lo insólito del hecho. Pero él veía claro que era más rentable dejar vacíos de papeles los espacios de la oficina del paseo de Gracia y levantar unas instalaciones fuera de la ciudad para llenarlas de documentos. También fue pionero en la mecanización de los trabajos administrativos en el seguro español por el sistema de la introducción de ordenadores.