Mientras las entidades financieras echan el resto antes de que finalice el año para captar el máximo número de clientes para sus planes de pensiones, el grupo Bosques Naturales, una sociedad dedicada a la producción de maderas nobles comercializa su denominado Plan Retiro, un producto de negocio agroforestal que busca atraer a los inversores a largo plazo. Aunque se trata de un producto con un cierto grado de riesgo porque exige un mayor desembolso inicial (de 6.000 a 24.000 euros), con más rigideces en el rescate y cierta incertidumbre por las características del producto, sus rentabilidades son atractivas. Según sus promotores, este producto ofrece una bonificación inmediata del diez por ciento neto del capital invertido al realizar la contratación (devolución de capital libre de impuestos) y cada cinco años abre la posibilidad del rescate de la inversión. Anuncian un rendimiento anual aproximado del 10,80% con una carga fiscal del quince por ciento sobre la plusvalía generada y actualizada, puesto que se considera como un bien inmueble. El precio de un árbol de dos años para este tipo de oferta es de 630 euros por unidad.

Este producto es un valor mobiliario con un subyacente que incluye árbol, cultivo, suelo, infraestructuras y capital de desarrollo por lo que es apto para entrar en la distribución financiera. En el fondo es una variante de las inversiones que desde hace nueve años ofrece Bosques Naturales, que en estos momentos suma 2.040 accionistas y más de 8.600 clientes. “En la actualidad contamos con más de 260.000 árboles plantados que son propiedad de nuestros clientes y con otros cien mil árboles en vivero preparados para su plantación”, asegura Ángel Briones, director general de la compañía.

La filosofía del negocio es la venta de lotes de árboles jóvenes, sobre todo de cerezos, fresnos, arces y nogales (muy utilizados para la fabricación de muebles), a inversores que deseen mantener su inversión en periodos de cinco años en adelante. La empresa se compromete a cuidarlos durante veinte años, tiempo suficiente para que se puedan vender como madera y distribuir los beneficios. El cliente inversor obtiene sus resultados económicos por la diferencia entre la cantidad invertida por la compra de los árboles o acciones y la venta de la madera producida. Según la empresa, las ganancias por producción de madera generada superan el 10% anual, porcentaje al que se suma el incremento del precio de dicha madera que en los últimos treinta años ha subido alrededor de otro 10% anual.

El atractivo de los sellos

Otra actividad financiera alternativa a los bancos, aunque ya lleva muchos años en el mercado, es la inversión en sellos, comercializada por empresas como Fórum Filatélico o Afinsa. Fórum Filatélico, que el año pasado obtuvo unos ingresos totales de 852 millones de euros cuenta con 202.000 clientes que invierten en los valores filatélicos, que se constituyen en bienes tangibles revalorizables. Según la empresa, durante los últimos diez años han aumentado de valor en un 12% anual de media. Con la misma filosofía opera desde hace veinticinco años Afinsa, grupo que está presidido por Juan Antonio Cano y que en 2004 ingresó 541,9 millones de euros con un beneficio antes de impuestos de 51 millones de euros.