Complementos Industriales (Complisa) es una compañía familiar fundada por Higinio Negra Vivé hace algo más de cincuenta años para producir inicialmente complementos de la industria fotográfica. La actividad derivó a otros sectores y en la actualidad obtiene materiales complejos (multicapa) para envases flexibles con destino a los sectores de la alimentación, confitería y farmacia. Cuenta con 200 clientes, plantilla de 40 personas, ventas de seis millones de euros al año e instalaciones fabriles ubicadas en Riells i Viabrea (Gerona). La compañía está gerenciada por los hermanos Antonio y Alberto Negra, dos miembros de la tercera generación familiar, quienes se ufanan de que históricamente la empresa no ha debido dinero a la banca y de que al menos durante los últimos 30 años no hubo reparto de dividendos, para destinar todos los excedentes obtenidos a la propia empresa. En estos momentos acomete un plan de inversiones, cifrado en unos 3 millones de euros, destinados a la renovación de maquinaria y mejora de los procesos industriales. La empresa mantiene su filosofía “a la italiana”, en el sentido de no pretender ser una gran multinacional, sino limitarse a buscar mercados o nichos de mercado, en los cuales “la empresa se adapta a las necesidades y dota al producto de avanzada calidad técnica”, según explica el presidente Antonio Negra. Añade a este respecto que “queremos ser un negocio pequeño, pero dotado de muy buena tecnología y gran flexibilidad para adaptarnos a la demanda de los mercados y esto no lo podríamos desarrollar con una estructura grande, de trescientos o cuatrocientos trabajadores”. Es en este aspecto donde Complisa compite con éxito frente a las grandes multinacionales como son en España Alcan Pechiney y Amcor.
Las instalaciones fabriles están totalmente automatizadas y desarrolla técnicas avanzadas, sin competencia en el mercado, como es el caso de la impresión de etiquetas por huecograbado. Según el presidente “nosotros somos pequeños y queremos seguir siéndolo sobre todo en la partida de costes de personal, a la vez que buscamos continuamente nuevos mercados adecuados a nuestras posibilidades”. El mercado en el que opera Complisa es cambiante, las modificaciones son constantes y, por ejemplo, tanto la clientela como los competidores evolucionan en el sentido de que ha habido importantes procesos de concentración o bien han desaparecido por diversas causas. El gerente Alberto Negra, ingeniero industrial, explica que otro proyecto en el que Complisa está invirtiendo fuertes cantidades de dinero es en la información de los mercados, dado que “aunque tenemos costos competitivos, el mercado no viene solo, sino que hay que ir a buscarlo y de nuestros clientes tradicionales, ya quedan muy pocos o ninguno”. Complisa se adapta en cada momento y el secreto está en conocer lo que el sector pide. Añade que “el mercado existe pero las multinacionales no lo descubren y lo hemos de hacer los pequeños”.
El fundador
El talante creador de Higinio Negra Vivé
El fundador de la dinastía, Higinio Negra Vivé, es el tipo perfecto de emprendedor de la primera mitad del siglo XX. Ingeniero industrial, empezó en el negocio de la fotografía en 1916, fundó Manufacturas Españolas de Papeles Fotográficos y en 1956 creó Negra Industrial, que durante muchos años fue una institución en el sector español de los carretes de fotografía. Su espíritu emprendedor le llevó a fundar varias compañías, entre ellas una fábrica de lejías en San Sebastián y otra de papel en Riells i Viabrea, además de Complementos Industriales, constituida en 1950. Trabajaba sábados y domingos y en innumerables ocasiones dormía en la propia fábrica para ahorrar tiempo y energías. Complisa empezó fabricando complementos industriales como eran envoltorios para el propio material fotográfico y derivó a otros tipos como eran los aplicados a los caramelos. Falleció en 1958, a los 63 años de edad.
Su hijo, Esteban Negra Valls, expansionó el conjunto industrial familiar y por circunstancias del mercado en un momento dado cerró Negra Industrial y en 2002 la fábrica de papel. La tercera generación está representada por Antonio Negra (empezó a trabajar en Complisa el año 1973) y Alberto Negra (1991), quienes recorrieron el difícil camino desde la autarquía (la empresa se lo hacía todo) hasta el descubrimiento de la particularización de los mercados.

