La radiografía
- Año de constitución
- 2003 en España
- Inversión por tienda
- 65.000-70.000 euros
- Canon de entrada
- 22.500 euros
- Duración del contrato
- 5 años
- Dimensión del local
- 50 a 80 metros cuadrados
- Zona determinada
- Zonas de tránsito peatonal o automovilístico
- Población mínima
- 75.000 habitantes
Derivadas, integrales, álgebra y estadística. Las matemáticas. Para no romper la concepción de hueso duro que representan las cifras para muchos estudiantes, en Acadomia las matemáticas y, en general las ciencias, como la física y la química, son las asignaturas que más requieren del servicio del profesor a domicilio que ofrece Acadomia en España desde septiembre de 2003. Algunos alumnos, sobre todo los que cursan la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato, contratan a un profesor particular para lograr aprobar el curso o mejorar su nivel de idiomas y la empresa Clase’n Casa, que gestiona la red Acadomia, recluta a este profesorado, lo pone en contacto con el estudiante, encaja los horarios entre maestro y alumno y hace un seguimiento de los progresos del cliente. No importa la materia, la zona geográfica ni el nivel de conocimiento del alumno. Acadomia ha dibujado una cadena de agencias de enseñanza a domicilio que cubre toda la geografía española —tres propias y doce franquiciadas— para satisfacer una demanda que considera en pleno auge.
Según el director general de Acadomia en España, Bruno Comellas, el concepto de negocio que propone la empresa es necesario en la medida que ha permitido profesionalizar una actividad que, normalmente, forma parte de los trabajos que abundan en la economía sumergida. “Damos garantías a los padres —asegura— y lo que hemos hecho es adaptar una idea artesanal a un sistema industrial”. En Francia, Acadomia ya es líder en el sector de las clases particulares —con 33 establecimientos propios, 30 franquiciados, 70.000 familias clientes y 25.000 profesores en cartera— y confía en poder repetir este modelo de éxito en el mercado español.
Según Comellas, en España todavía no existe mucha competencia y reconoce que la aparición de nuevos competidores sería muy sana para conseguir popularizar entre los ciudadanos las empresas especializadas en la enseñanza a domicilio. En su opinión, la razón de ser de Acadomia es suplir las carencias del estudiante o ampliar sus conocimientos, pero asegura que no se trata de sustituir el sistema educativo, que tilda de bueno. “No tenemos nada que envidiar al sistema germánico o galo”, apunta el directivo de Acadomia.
Ante este escenario, Acadomia prevé seguir creciendo para ampliar su radio de acción y llegar a más alumnado. Sus previsiones pasan por alcanzar las treinta agencias en verano de 2005, consolidar una cartera de tres mil clientes y otros tantos profesores y ganar presencia en Cataluña, Andalucía y Galicia, además de cubrir el resto de comunidades en la medida que aparezcan franquiciados que cumplan los requisitos que exige la cadena, como tener formación universitaria y espíritu empresarial.
Si uno se pregunta el porqué de este interés de estar en España y no en otro país descubre que los lazos sentimentales de uno de los dos empresarios que fundaron Acadomia en Francia en 1989, Thierry Romero, tienen mucho que ver. Romero, de sangre andaluza, empezó a estudiar seriamente el mercado español en el año 2000 porque confiaba en poder dar un nuevo impulso a la enseña Acadomia. Romero, que se ocupa de la expansión internacional de la red de agencias, estableció su base de operaciones en la localidad malagueña de Estepona y desde allí dirige todo el crecimiento del negocio del profesor a domicilio. Según un estudio realizado por Taylor Nelson Sofres, el volumen de negocio del mercado de la enseñanza extraescolar estuvo valorado en más de cuatrocientos millones de euros en el año 2003. Unas cifras nada despreciables para Acadomia que espera que con su presencia y la de otras enseñas afloren este tipo de actividades y se profesionalicen. “Nuestro negocio se basa en tres pilares fundamentales: alumno, familia y profesor, y pretendemos promocionar un servicio a medida y obtener los mejores resultados”, afirma Comellas. En definitiva, se trata de tener un profesor a domicilio que logre arrancar al alumno un inglés de lo más fluido o buena nota en la asignatura en la que más cojea.

