Industrias Kores pertenece al grupo multinacional Kores y está implantada en España desde el año 1941. Philippe Koreska (35 años), bisnieto del fundador austriaco del grupo y administrador de la firma catalana, quiere renovar la imagen de la compañía, dotarla de juventud y dinamismo y ampliar la gama de productos.

La empresa catalana, domiciliada en Sant Fost de Campsentelles, es filial del grupo multinacional Kores Holding propiedad de la familia Koreska, que tiene su sede central en Zug (Suiza) y filiales en Méjico, República Checa y España. El origen del apellido Koreska es austriaco, pero hoy en este país el grupo dispone tan solo de un despacho de distribución como base para atender a los mercados del Este. Cuenta con una plantilla global de 800 personas, de las que 120 trabajan en la subsidiaria española.

Industrias Kores ha implantado en España dos marcas, que son Kores y Fixo y si ostenta el liderazgo absoluto en el mercado nacional de cintas adhesivas, ocupa una de las tres posiciones de cabecera en el resto de productos. Según explica Phili-ppe Koreska, la multinacional está satisfecha de la relevancia adquirida por Kores en nuestro mercado, “pues España es importante para nosotros porque constituye la base de suministro hacia los mercados de Portugal, Austria, Europa del Este y Medio Oriente, mientras que desde Francia operamos hacia Gran Bretaña, África del Norte y el propio país galo”. Dentro del plan de expansión establecido desde Sant Fost de Campsentelles cabe destacar la creación reciente de una red de ventas dirigida hacia Brasil. Y como actuaciones de cara al futuro, señala Philippe Koreska que “estamos a la espera de que la situación mejore en Argentina para iniciar desde España la distribución allí”. En cuanto a inversiones, se están aplicando a modernizar la organización comercial y a adaptar la maquinaria para elevar la rentabilidad y eficacia. La preocupación de la empresa por el cuidado del medio ambiente tiene su reflejo en el hecho de que está gestionando la obtención de los certificados más avanzados en dicha materia y en calidad. Y no estará de más añadir que dentro del Viejo Con-tinente, es en España donde la marca Kores goza del mayor reconocimiento.

Durante el ejercicio 2004 ha habido una reducción importante de plantilla y en 2005 la política de la empresa catalana se centra en potenciar los equipos comerciales, reducir gastos y aumentar las ventas gracias a la potenciación de la división de marketing y al rejuvenecimiento de las fuerzas comerciales. Las ventas en 2004 han sido similares a las de 2003 y en 2005 está previsto crecer en torno al quince por ciento para superar los veinte millones de euros. A nivel internacional, la filial española presta especial atención al mercado chino hacia donde las actuaciones comerciales partirán de España o de la República Checa según los productos de que se trate.

En opinión de Philippe Koreska “so-mos optimistas de cara al futuro, las perspectivas son buenas y para lograr los objetivos fijados, actuamos en la optimización de procesos y reducción de costes”. Además, la empresa trabaja en la ampliación de la gama de productos y en mejorar la comunicación. Respecto a la imagen corporativa, Koreska señala que actualmente Kores es vista como una empresa clásica, de solera y calidad, pero le falta juventud y dinamismo y la salida a esta situación pasa por la obtención de productos nuevos, por redinamizar la marca, diseñar nuevos artículos y cambiar de objetivo de grupos consumidores desde la oficina hacia nuevos mercados como pueden ser la juventud y los niños.

Un poco de historia

1887
El bisabuelo de Philippe Koreska, actual administrador del grupo en nuestro país, inventa en Viena el papel-carbón y empieza a fabricarlos en el patio de una tienda.
1941
Los Koreska llegan a Barcelona e implantan una fábrica de papel-carbón y cintas para máquinas de escribir. Luego empezaron a producir cintas adhesivas (marca Fixo) y en la actualidad, en Sant Fost de Campsentelles, obtiene barras de pegamento, notas quita y pon y cartuchos de tinta para impresora.
1969
Nace en París Philippe Koreska. Estudió y empezó a desarrollar su tarea profesional en el país vecino, pero desde joven tenía como objetivo venir a trabajar a España atraído por su cultura, su gente, su clima y su naturaleza. Su esposa es francesa de origen español y el matrimonio tiene una hija de dos años, nacida en Barcelona.