¿Cómo ven los empresarios medianos y pequeños catalanes a las entidades de crédito? Pues no muy bien en términos generales y, eso sí, las cajas tienen menos mala imagen que los bancos, según comentarios escuchados estas últimas semanas de diversos propietarios de compañías industriales medianas y pequeñas. Una parte de la culpa de esta impresión negativa que tiene el cliente de las instituciones financieras, puede deberse a que éstas no han sabido cultivar la vertiente de servicio que ofrecen, al contrario de otras entidades como El Corte Inglés, que tienen bien ganada fama de trato preferencial con la clientela.
Por lo que se refiere al mundo de las cajas, el empresario consultado tiene un mejor concepto de las pequeñas que de las grandes y, de cualquier forma, capta que el empleado de cajas (más en las pequeñas que en las grandes) siente la institución donde trabaja como propia, al contrario de lo que sucede en la banca. Hay convencimiento de que las cajas modestas se muestran más activas, ofrecen una atención más exquisita al ahorrador y ganan poco a poco cuota de mercado a la banca, particularmente en el campo de las hipotecas. Si alguna excepción existe en el modo de operar de los bancos, podría ser el Popular, que funciona en otra órbita frente a la competencia.
En cuanto a las acusaciones del empresario hacia la banca, pueden resumirse en que ésta se desentiende en general de la bondad de los proyectos empresariales que le son presentados y sólo cuenta como valor de una pyme la garantía que ofrece el cliente en forma de ladrillos. Todo lo demás, viabilidad, rentabilidad, bondad, perspectivas de crecimiento, creación de empleo, ni es escuchado por el empleado bancario de turno.
Una consecuencia de lo dicho es que hoy se advierte una tendencia clara por parte del empresario modesto, a capitalizar su empresa en niveles más elevados que antaño y a solicitar menos créditos a los bancos, pese a que su coste es hoy reducido. En definitiva, el mercado financiero está atravesando por una situación rara y el cliente en general tiene miedo a endeudarse.

