Esther Casademont (Girona, 1964) apenas durmió la noche antes de decirle a su padre que dejaba la empresa familiar, pero la decisión estaba tomada. El fundador del fabricante catalán de embutidos Casademont no tuvo más remedio que aceptar la marcha de la tercera de sus seis hijas y Esther inició una nueva etapa profesional en Barcelona que le llevaría a trabajar en dos consultoras y a constituir en 1993 su compañía: Nexus Recursos Humanos.
Licenciada en Psicología Industrial y máster en Recursos Humanos por Eada, Esther Casademont creció al compás del día a día de la compañía que la vio nacer. “Por las mañanas estaba en la empresa, donde trabajé en todos los departamentos, y por la tarde cogía el coche y me iba a la Universitat Autònoma de Barcelona”, recuerda. Sin embargo, su meditada huida a la capital catalana le sirvió para sentar las bases de una prometedora trayectoria profesional y librarse del peso que le suponía el apellido Casademont. Aunque siente orgullo del nombre familiar, a veces resultaba un impedimento para saber si sus logros eran fruto de sus méritos o de la magia de un apellido. “Salir de Casademont y emprender mi carrera como consultora me ha dotado de quince años de independencia y de suficiente objetividad para conocer los entresijos del mundo empresarial”, asegura.
Casademont aterrizó primero en Krea, consultora especializada en cursos de formación para directivos, y tres años después en la multinacional francesa Egor, dedicada a la selección y búsqueda de directivos, actividad conocida también como headhunting o cazatalentos, un término que Esther siempre que puede evita utilizar. En su opinión, su entrada en el mundo de los recursos humanos vino acompañada de la suerte, porque coincidió con una época en que las empresas decidieron apostar por un cambio cultural en sus departamentos de recursos humanos para invertir más en las personas y en su talento.
Esther Casademont lo vivió en primera persona y este testimonio le sirvió de motivación para crear Nexus. Ahora es ella, con el título de socia-fundadora, quien conoce de primera mano el perfil de profesionales que existe en el mercado y debe casarlo con las necesidades de sus clientes. En su opinión, el mundo de los directivos y altos cargos está sujeto a modas cambiantes. “Por esta sencilla realidad pienso que una compañía debe saber combinar lo viejo —en alusión a los cargos de responsabilidad que llevan muchos años en la empresa— y la nueva savia”, explica Casademont, que también es vocal de la junta de la Asociación Española de Directivos (AED). “Un empresario no debería permitirse tener ejecutivos enquistados, pero tampoco pecar de soberbio y confiar sólo en el prototipo de Jasp (Jóvenes aunque sobradamente preparados) que han fabricado algunas escuelas de negocio”. Según Casademont, esta es una realidad que a menudo discute con su padre, puesto que la compañía también se ha encontrado en esta encrucijada. “Considero que un directivo consolidado, con conocimiento y experiencia, también puede aportar muchísimo —insiste Casademont— y con independencia de la edad”.
Como empresaria y madre de tres hijos pequeños, Esther Casademont también es muy sensible con el rol que juegan las mujeres en el mundo de la empresa. A su juicio, todavía es una evidencia que las mujeres directivas ocupan en su mayoría cargos de responsabilidad en áreas funcionales, mientras que los hombres se reservan los departamentos estratégicos. En Nexus, Casademont se ha guiado por el criterio de igualdad, pero reconoce que queda lejos la ansiada paridad en los puestos de alta dirección. “Conciliar la vida laboral y familiar no es sencillo, sobre todo para una mujer, pero yo he tenido el inmenso lujo de conseguirlo porque es mi empresa y organizo mi tiempo”, reconoce Esther, que también se sienta en el consejo de administración de Casademont y es miembro de la European Women Management Development (EWMD).
Retos variopintos
Aunque el camino no fue fácil, Nexus Recursos Humanos es hoy el espejo que refleja las aspiraciones y oportunidades de esta ejecutiva gerundense, que abandonó en plena resaca olímpica su antigua empresa por poco humana y apostó por una compañía, la suya, donde trasladar todo lo aprendido y materializar sus ideales de igualdad y sus criterios de gestión. Diez años después, Nexus se ha convertido en una consultora de recursos humanos con una plantilla de doce personas, una cartera operativa de ochenta clientes y una cifra de negocio de cerca 0,8 millones de euros en 2003.
A pesar de ser una firma pequeña, Nexus ha aportado su grano de arena en operaciones de gran envergadura, como la evaluación del personal para los nuevos puestos vacantes tras la fusión de Banco Sabadell y Banco Atlántico. Aunque clientes de este tipo dan un caché, Casademont asegura que Nexus se ha hecho un hueco en el sector trabajando para empresas que buscan candidatos extranjeros para trabajar en Cataluña. Nexus fue la consultora que se encargó de encontrar 450 personas para el centro de servicios compartidos que la empresa estadounidense Agilent Technologies puso en marcha en Barcelona. “Son casi quinientos trabajadores de catorce nacionalidades”, subraya Casademont. Este proyecto sembró la semilla de muchos otros que le precedieron, como el de Avis, Citibank y Bayer, y otros dos que están apunto de sellarse. “La Generalitat se ha volcado en apoyar este tipo de proyectos porque Barcelona y, en definitiva, Cataluña tiene un gran poder de atracción para los negocios y se encuentra en pleno proceso de fusión cultural”, afirma la creadora de Nexus. A corto plazo, la consultora tiene interesantes retos, como la búsqueda de más de treinta griegos y árabes o el asesoramiento de una entidad financiera que abrirá bancos para inmigrantes. Para Esther Casademont, estos cambios abren la puerta a un escenario de posibilidades y de temores. Optimista y vital, esta empresaria asegura que, aunque suene a tópico, intenta luchar para dejar a sus hijos un mundo mejor, porque ahora lo ve difícil por la falta de ilusión y desconcierto que ha detectado en muchas personas. “Se trata de recuperar el optimismo, pensar con la cabeza y correr con los pies”.
El apunte
‘La siete’, una más en una familia de seis hermanas
Para los Casademont, la empresa es una más de la familia. Le llaman cariñosamente “la siete” (seis hermanas más una). “Cuando nos reunimos todos es inevitable hablar de ella”, reconoce Esther. La compañía ha sido y es un importante motor en la vida de su padre que, aunque jubilado, va a diario a la empresa, saluda a los trabajadores y sigue muy atento a la evolución del mercado y de sus competidores. “Ahora no pasamos por unos momentos fáciles, con los números castigados debemos reinventarnos, invertir en márketing, tecnología y personal”, añade la fundadora de Nexus, que aunque no está en el día a día de Casademont sí que aporta su experiencia y consejos a su hermana Adriana, que ocupa el cargo de consejera delegada. “No vivo de Casademont pero la vivo a diario”, admite Esther, quien reconoce que al menos habla con su hermana por teléfono ocho veces al día. Con otras de sus hermanas —una vive en Estados Unidos, otra es periodista en un rotativo de Girona y una tercera trabaja de restauradora en la Bisbal de l’Empordà— también mantiene una relación muy fluida. Hace un tiempo que su padre, Jaume Casademont, ha recuperado un canal de comunicación que había aparcado por las exigencias de levantar a finales de los sesenta una empresa de embutidos con proyección internacional. Ahora, una vez al mes, escribe una carta a cada una de sus hijas con recuerdos y otros pensamientos. “Son las CTP, las cartas tardías de un padre”, explica Esther, quien asegura que sirven para fortalecer el núcleo familiar. El fundador de Casademont también quiso ampliar los canales de comunicación con sus trabajadores y a diario enviaba a todos “el buenos días del jefe a sus empleados”, que ha acabado ahora en una recopilación de catorce tomos. Asimismo, el cabeza de familia sigue atento a los resultados de uno de los cinco equipos catalanes que juega en la liga ACB de baloncesto, el Casademont Girona, equipo que patrocina desde la temporada 1999-2000.

