El calzado, como el resto del sector manufacturero, atraviesa momentos de crisis. A la no muy favorable coyuntura internacional (Estados Unidos, Alemania y Francia están entre sus principales mercados), se suma la creciente competencia de Europa del Este y, sobre todo, de China. Por si esto fuera poco, a mediados de septiembre el sector se vio sorprendido por un estallido social contra el calzado chino en Elche que se saldó con dos naves en llamas y que hizo saltar la alarma.

Perfil

Rafael Calvo

Rafael Calvo

Presidente de la Federación de Industrias del Calzado

El papel del ‘Made in Spain’. Rafael Calvo lleva 25 años dedicado al mundo del calzado y desde 1992 está al frente de la patronal del sector. Su dinamismo y capacidad de trabajo le llevaron de 1995 a 1997 a la presidencia de la Confederación Europea del Calzado. Siempre ha apostado por la internacionalización de las empresas, con planes y políticas de promoción dirigidas a potenciar la imagen made in Spain como garantía de calidad, diseño y moda, y a la apertura de nuevos mercados.

Sin querer minimizar la crisis por la que pasa actualmente el calzado, Rafael Calvo, presidente de la Federación de Industrias del Calzado (FICE), comenta que en su próxima comparecencia en el Senado explicará que, en comparación con la situación vivida en 1982, el “sector está manteniendo razonablemente el nivel de ocupación y el número de empresas”. A pesar de este mensaje positivo, el sector va a tener que perseverar en sus estrategias encaminadas a la innovación, el diseño, la calidad y la implantación de nuevas tecnologías para sacar la cabeza en el competitivo escenario por donde se mueve. Las cifras del año pasado no traían buenos presagios.

La enorme competencia china no se reduce únicamente al temido fantasma que amenaza con un cada vez mayor número de pares importados desde ese país. Desde hace tiempo, los competitivos empresarios asiáticos están instalados en España y cuentan con un importante volumen de negocio. El caso es que la industria local no puede competir con los bajos precios del calzado chino. Geográficamente, el calzado se concentra en la Comunidad Valenciana, con casi dos terceras partes de las empresas y trabajadores del sector, seguida de lejos por Castilla-La Mancha (once por ciento), La Rioja (siete por ciento), Baleares, Aragón y Murcia.

Además, el calzado, del mismo modo que el textil, se ve afectado por la cada vez más importante incidencia de las falsificaciones. Las acciones básicas a tener en cuenta en este campo se centran en la denuncia por parte de los empresarios afectados y en la defensa de la propiedad intelectual e industrial por parte de la Unión Europea. “Es una de las responsabilidades que debe asumir la Administración”, además de profundizar en el control de aduanas que es “absolutamente insuficiente”, asegura Calvo. ¿Es necesaria una reconversión del sector del calzado? Calvo no quiere oir hablar de ese término. En su opinión, el sector debe continuar con las estrategias de innovación, calidad y moda, siempre de acuerdo con la Administración y los sindicatos. Calvo es consciente de que “esta crisis va a repercutir especialmente en el empleo y no tanto en el sector en general”. Y es precisamente en el personal afectado donde se debe incidir, con la ayuda de las administraciones. Su fórmula pasa por “la recolocación del excedente de mano de obra que el sector pueda producir”.

El mercado

Producción

Cae un 12,2%. Según el anuario de la FICE, la caída de la producción se reflejó en una pérdida de empleo del cuatro por ciento, especialmente acusado entre las grandes empresas y aquellas que no superan los diez trabajadores.

Importaciones

Alza del 25%. Fuerte crecimiento de las importaciones por segundo año consecutivo, hasta llegar a los 131 millones de pares de zapatos. Es la primera vez que las importaciones superan a las exportaciones, y China tuvo mucho que ver en ese dato. Si en 2001 el mercado había acogido 36 millones de pares del gigante asiático, en 2002 ascendían a 46 millones de pares.

Exportación

El 74% de lo que se produce se exporta. La balanza exterior experimentó un claro retroceso en 2003. A pesar de todo, el calzado sigue aumentando su grado de internacionalización, como refleja que las exportaciones se extienden a un total de 136 países.