Para el presidente, un primer paso a dar en este sentido es potenciar la innovación y la formación actuando no cautelosamente, sino con medios suficientes y a veces, también con riesgo. En palabras de Rosell, “es indispensable atender las necesidades del mercado y no las de los individuos y es hora de empezar a decir dónde invertimos dinero en formación, en innovación y en las universidades, siempre mirando al mercado”.
Comentó que tras el cambio de signo político ocurrido tanto en Cataluña como en Madrid, ha llegado la hora de las reformas, de que los políticos se mojen y actúen según lo que piden el país y la economía general, aunque suponga perjuicios electorales. Al tratar el tema de la administración de los caudales públicos, el presidente señaló que las principales fuentes de gasto son las áreas de sanidad, pensiones y educación, y como el margen de maniobra que queda es pequeño, es indispensable que la gestión sea la más óptima posible y esto requiere a su vez, mejoras en la administración de los recursos y cierta dosis de sacrificio por parte de todos. Dado que los recursos son finitos y las necesidades prácticamente infinitas, el camino a seguir pasa, según Rosell, por acometer muchos pequeños cambios con el esfuerzo de todos. Como no son políticas amables aunque sí necesarias “electoralmente pueden restar votos al principio, pero al final está claro que son positivas para el país”. Y como conclusión, el presidente de la patronal ha pedido a nuestros políticos, primero que tengan convencimiento pleno de la necesidad de llevar adelante las reformas; segundo, saberlas explicar para que sean entendidas por todos; en tercer lugar, hacerlas lo antes posible; y en cuarto término, que los políticos que las lleven adelante, sepan que sufrirán repercusiones electorales negativas.

