El presidente de API añade que entre otros atractivos para el inversor español, cabe añadir el hecho de que Portugal es una nación desarrollada en infraestructuras y en telecomunicaciones, y además goza de condiciones para recibir inversiones importantes en campos con elevado valor añadido. “Los inversores de los años ochenta ya no están hoy en Portugal y han sido sustituidos por otros destacados en los campos de las tecnologías y de industrias avanzadas”. Además, si un proyecto inversor es atractivo para la economía portuguesa, puede ser apoyado.
Fernando da Costa Lima señala que el cliente-tipo de API es una empresa inversora de tamaño medio con cifra de ventas superior a 75 millones de euros, cifra que se reduce a 40 millones si la entidad es sin fin lucrativo. El primer país inversor en Portugal es Gran Bretaña, debido en parte a que Londres es una plataforma financiera importante en Europa y algunas inversiones no inglesas llegan a Lisboa vía Londres por el citado motivo. Sin embargo, por inversiones productivas los tres primeros países para el país vecino son, por este orden, Alemania, Francia y España.
La API ha escogido España como un mercado preferencial a la hora de atraer inversiones extranjeras, a causa de que las empresas españolas llevan tiempo destinando inversiones importantes en los campos del comercio, banca y finanzas. Comenta Fernando da Costa que cualquier sector es bien recibido en Portugal si aporta valor y hoy multinacionales destacadas en el país son, además de la citada Volkswagen, otras varias tales como la casa de máquinas de fotografiar Leica, la productora de semiconductores Infineon que acaba de inaugurar un centro de servicios compartidos para la contabilidad de todo el grupo en Europa, Novartis, Unilever, Schering, Aventis, Mitsubishi Trucks y RWE, además de otros cuatro fabricantes de coches, 190 productoras de componentes para automoción y más de 700 empresas del sector de la electrónica.
España, primer país exportador e importador de Portugal
España es el primer suministrador y también el cliente más importante de Portugal, al que el año pasado exportó por valor de 13.200 millones de euros e importó por 5.900 millones. Dentro de este conjunto de cifras, Cataluña representa el 25 por ciento de toda España. Estos datos fueron facilitados por Joaquín Gay de Montella, vicepresidente de Fomento del Trabajo Nacional, con motivo de la celebración en Barcelona del seminario “Portugal, destino de inversiones”, organizado por la patronal catalana junto con la Asociación Española de Directivos (AED) y por la Agencia Portuguesa de Inversiones. Por su parte Ramón Adell, presidente de la AED señaló que los empresarios portugueses ven al español como un mercado importante con 40 millones de consumidores, que además miran al país vecino con simpatía. Por su parte, el presidente de la Agencia Portuguesa de Inversiones (API) Fernando da Costa Lima, explicó que esta institución radica en Oporto, es de carácter gubernamental y los servicios de información que presta son gratuitos.
El embajador de Portugal en Madrid, Joao Rosa La informó de que de las 6.500 empresas españolas que exportan a Portugal el 33 por ciento son catalanas. Añadió que “los portugueses hemos de encarar España como una suma de mercados y no como un mercado global”. Y resumió en tres los grandes retos de las relaciones hispano-portuguesas. El primero es el político, con el desarrollo de relaciones bilaterales que disponen de mecanismos de detección de los problemas que surjan. El segundo es un reto económico, en el sentido de que es preciso que ambos países caminen juntos en el desarrollo de la plataforma económica y en este sentido, destacó los casos de SCH y La Caixa, que ya tienen montada una estrategia ibérica. Y el tercer reto hace referencia al mejor conocimiento mutuo y va dirigido a la sociedad civil que debería cambiar en este sentido, debido a los recelos que existen en Portugal respecto a España y lo mismo ocurre en España con Portugal.

