Juan de la Cierva impulsa en Cataluña la fabricación de una nueva aeronave
Juan de la Cierva, ingeniero de telecomunicaciones e inventor de profesión, promueve junto a un grupo de emprendedores catalanes el proyecto denominado Heligido, que consiste en el montaje en Cataluña de una industria productora de un peculiar aparato de aviación con capacidad para cinco pasajeros, con las características de despegar como un helicóptero, volar como los autogiros y hacerlo a la velocidad de un avión, por encima de los 600 kilómetros por hora.
La patente del invento ya está cursada, el prototipo del aparato estará concluido en un plazo máximo de doce meses, su homologación está prevista que quede lista en 2005 y la operativa industrial y comercial se iniciará en 2006. El coste del modelo experimental no llega a los dos millones de euros, la fábrica supondrá un desembolso en torno a los 20 millones y el precio de venta del aparato una vez iniciada su comercialización, está calculado en torno a los 120.000 euros, es decir, similar al de un coche de lujo. La financiación está prevista que llegue tanto de Cataluña como del resto de España, de Europa y de Estados Unidos e incluye la participación de determinadas sociedades de capital-riesgo.
El grupo encabezado por Juan de la Cierva ha optado por elegir a Cataluña como sede de la empresa y de la factoría, dado que esta comunidad autónoma goza de condiciones idóneas como son contar con una tecnología avanzada en el campo de la automoción, estar dotada de mano de obra bien formada y por último, disponer aquí con numerosos apoyos para lanzar el proyecto hacia delante. La aeronave es relativamente barata y de fácil manejo y es definida por sus promotores como “el Seat 600 del aire”.
La patente del prototipo, que es algo así como un helicóptero transformable en autogiro y en avioneta, ha sido solicitada por Helicat (Industria Helicat y Alas Giratorias) y su empleo será apropiado para labores de rescate de heridos, actuaciones de vigilancia, control de parques forestales, aerotaxis y trabajos de carga y descarga.
Juan de la Cierva Hoces, madrileño de 74 años de edad, es nieto de catalana (Codorniu i Bosch), su abuelo Juan de la Cierva Peñafiel fue ministro en varios gobiernos y su tío Juan de la Cierva Codorniu ha pasado a la historia como el inventor del autogiro. De la Cierva Hoces ha vivido cuarenta años en Estados Unidos, ha dado al mundo 32 patentes, la mayor parte de ellas financiadas por el Departamento de Defensa USA y entre otras hazañas, figura la de haber ganado en 1969 el Oscar de la Academia de Hollywood a la mejor contribución científica para la industria cinematográfica, al haber inventado el Dynalents, instrumento óptico que evita el movimiento de las imágenes cuando no se puede evitar el de la cámara de filmación.