Eurobank del Mediterráneo, la triste historia de un banco catalán de 14 años de edad
La liquidación ordenada de Eurobank pone punto final a otra triste historia, una más, protagonizada por el sector bancario español. Los orígenes de la entidad se remontan al año 1986 cuando varios catalanes encabezados por Juan Bilbao Bergés decidieron fundar Euro-Hipotecaria, Sociedad de Crédito Hipotecario. En el grupo figuraban entre otros, los hermanos Jorge y Antonio Gallardo Ballart, Isabel Estapé Tous, Mario Pifarré Riera, Juan Piqué Vidal, Jaime Gil Aluja y Ventura Garcés Bruses.
En 1989 la citada sociedad adopta el estatuto de banco y pasa a denominarse Banca Euro-Hipotecaria, para especializarse en la concesión de créditos hipotecarios. La larga lista de fundadores estaba compuesta por más de 350 nombres, e incluía, además de los reseñados en el párrafo anterior, a otros apellidos conocidos en la plaza financiera de Barcelona, como son los casos de Ignacio García-Nieto Portabella, Ramón Miquel Ballart, Amadeu Miquel Ballart, Jorge Núñez Lasso de la Vega, Ignacio Pérez Portabella, Jaime Ruiz Cabrero y Conrado Folch Vázquez. El primer consejo de administración estaba formado por Juan Bilbao (presidente), Luis Félez Costea (vicepresidente), Luis Nel.lo Monné (secretario) y los consejeros Juan Bardera Coromina, Santiago Bilbao Berset, Joaquín Durall Serra, Manuel Lombardero Suárez y Mario Pifarré Riera. Plantilla de 17 empleados repartidos en una red de 5 oficinas en 1989 situadas enBarcelona, Tarragona y Reus. La institución cambió de nombre a Eurobanc del Principat en 1992 y de nuevo en 1998 lo modifica a Eurobank del Mediterráneo.
Una primera etapa negra en la historia de la entidad corresponde al periodo en que sus oficinas de Reus y Tarragona dependían de un director llamado José Luis Fuentes Pedra. Este empleado fue denunciado por el banco al tener conocimiento de las irregularidades cometidas como era la de haber montado un banco paralelo. Luego Fuentes se empleó en la Caixa Rural de Valencia y acabó con sus huesos en la cárcel acusado de haberse apropiado de unos 600 millones de pesetas propiedad de los clientes de la citada entidad en Tarragona y Barcelona. A todas estas, Fuentes denunció al banco por la posible existencia de una caja B que provocó el registro judicial de las oficinas de Eurobanc del Principat el año 1996.
La situación se solventa provisionalmente con la ampliación de capital puesta acordada en diciembre de 1995 por importe de 1.250 millones de pesetas, que permite la entrada en el capital como accionista más importante a Eduardo Pascual Arxé con el 25 por ciento, un personaje desconocido en el mundo financiero barcelonés, cuyas credenciales se limitaban a presentarlo como titular de Consultoría de Previsión Social Index, una consultora de previsión social.
El banco cambió de política, Pascual y Bilbao no sintonizaron y al final hubo cambio en la presidencia, que pasó a ostentar Ignacio Más-Bagá Blanch, un hombre con experiencia en empresas del tipo de Barnices Valentine, Corsabe y Salvat, pero nuevo en la plaza bancaria. En 1999 Eduardo Pascual es designado nuevo presidente, pasando Más-Bagá a la vicepresidencia. En 2000 la junta de accionistas presidida por Pascual decide el traslado de su sede a Madrid, los problemas financieros se agrandaban y la entidad negoció de manera infructuosa la entrada en su capital de nuevos grupos financieros. Entonces declaraba el presidente que "nuestro objetivo es conservar la independencia a medio plazo y buscar un socio internacional para desarrollar tanto los productos del banco como las aplicaciones informáticas".
Los malos resultados del ejercicio 2002 con una pérdida de 3,2 millones de euros, hizo ver que no era viable el proyecto de banco pensado por Pascual, pese a que el director general de la entidad, Ramón Vicente Camps, declarara en marzo pasado que "el resultado es malo, pero con las provisiones aplicadas en 2002 hemos puestos fin a la travesía del desierto de los últimos años". La verdad es que la entidad andaba desorientada y en esta última época se había centrado en la actividad de banca personal.
Luego vendría la intervención de la entidad a petición propia por el Banco de España, y el conocimiento de las implicadas relaciones entre el banco y otras empresas participadas por Eduardo Pascual, como es la luxemburguesa Excell Life (Pascual es accionista de Excell y esta última tiene un 15 por ciento de Eurobank) y las mutuas catalanas de previsión social Norton Life, Caja Hipotecaria Catalana Mutual y Personal Life. La suspensión de pagos del banco y la intervención de las mutuas por parte de la Generalitat, fueron los pasos siguientes de una crisis que por fortuna, no afecta para nada al sistema crediticio español, dado el pequeño tamaño de la entidad afectada.
Se trata, en todo caso, de un caso de manifiesta incompetencia en la gestión de un negocio. Eduardo Pascual, de 50 años de edad, tuvo su primer trabajo como ayudante de su padre en una parada del antiguo Mercado de Abastos de Barcelona donde llevaba la contabilidad cuando aun era estudiante. Puso en marcha su propio negocio que era una clínica dental y más tarde inauguró la correduría de seguros Baum Life, germen de las que luego serían mutuas Personal Life, Norton Life y Caja Hipotecaria Catalana Mutual. Hombre inquieto, creó su propia compañía de seguros en Luxemburgo, la denominada Excell Life. Actuó en el mercado inmobiliario que le permitió amasar una fortuna discreta a través de Index Corporación. Y en 1996 le fue ofrecida la entrada en Eurobank que atravesaba por un mal momento. La última actuación de Eduardo Pascual en el proceloso mundo económico fue la compra de un 10 por ciento de la balear Majórica, a través de Excell Life.
López-Nonell